jueves 16 de julio de 2009

Dobladas

Hoy levanto una voz de protesta. De un tiempo para acá se ha venido cometiendo un sistemático atropello contra los cinéfilos colombianos. No sé si a todos les moleste por igual, pero por lo menos a mí sí me molesta mucho. Es un atentado contra la integridad de la película que se está viendo. No es la piratería. No es Dago García.

Es el doblaje de las películas. En algún momento los brillantes mercaderistas del cine en este país decidieron empezar a proyectar gran parte de las películas dobladas y no subtituladas. Antes, las películas las doblaban después de su exhibición en las salas de cine, con la excepción de las películas infantiles. Pero ahora doblan todas las películas: las de acción, las de superhéroes, las de ciencia ficción. Recuerdo cuando estrenaron el Episodio III de la Guerra de las Galaxias y en un momento de iluminación preguntamos justo antes de comprar la boleta, si la película era doblada o subtitulada. Era doblada. Me hubiera muerto si entro y empiezan a hablar en español. No podría haber soportado otra voz distinta a la original de Vader. Con Transformers no tuve tanta suerte; llegamos sobre el tiempo y ya no fue posible buscar la versión subtitulada. Para ver Superman Returns subtitulada tuve que recorrer media ciudad.

Ahora estrenaron la segunda parte de Transformers y sólo como en dos cines la están dando subtitulada. No me parece. A mí me gusta ver las películas subtituladas, no hay nada como las voces originales (excepto con las películas de animación: esas sí me gustan más en mexicano). Considero que el doblaje le quita mucho del dramatismo y la entonación de los actores. El doblaje rara vez logra transmitir la misma sensación del actor que interpreta al personaje. Sin mencionar la irrealidad de ver la boca diciendo una cosa y escuchar el sonido diciendo otra diferente. Por eso me revienta sobremanera que para poder ver la mugre película con subtítulos sea necesario rebuscar en toda la lista de salas de cine para ver dónde se dignan a proyectarla sin ser con doblaje.

Yo entiendo que los gringos sean unos perezosos de porra y no les guste leer subtítulos, especialmente por el hecho de que la mayoría del cine es en inglés. Pero no me parece que los colombianos nos debamos unir a esa pereza mental. El monopolio de Hollywood es indiscutible, así que la gran mayoría de las películas van a ser en inglés. No todo el mundo debe aprender inglés, pero no creo tan grave tener que leer para entender la trama de la película. Yo prefiero eso a una voz insulsa y deficiente que no se acopla a la escena ni a la actuación. La voz del agente Smith de Matrix es desastrosa en el doblaje. Y esa voz maravillosa hecha por Andy Serkis en El Señor de los Anillos como Gollum queda destrozada al ser doblada: parece la voz de Popeye.

Con las películas europeas o de otras partes del mundo no es tanto el ultraje porque no son tan populares. A los llamados blockbusters sí les declararon la guerra en este país.

Ahora, yo entiendo el alegato de los cortos de vista (grupo del que ya adquirí membresía): en televisión es difícil ver los letreritos. Precisamente: en televisión. En el cine no siento la existencia de tal problema. Las letras son lo sucientemente grandes para ser vistas, incluso desde la parte de atrás de la sala de cine. Así, yo me sigo quedando con la tesis de la pereza mental de leer.

Señores de los cinemas: si van a proyectar las películas dobladas, por lo menos tengan la decencia de dar la opción para verlas subtituladas, ya sea en otra sala o en algunos horarios. No quiero seguir teniendo que ir de lado a lado de esta ciudad para ver las películas.

¡Subtítulos!


***

-¿Sólo a mí me parece grave que Presidencia haya impedido la transmisión en el espacio de Pirry de los programas sobre los negocios de los hijos de Uribe, alias Tom y Jerry? Para mí eso tiene nada más un nombre: censura. Me recuerda a los hombres del lápiz rojo subrayando lo que no podía salir en los periódicos... ¿en qué gobierno era? Ah sí, en el de Rojas Pinilla.

-Ironía: uno de los presidentes más patrioteros de la historia colombiana comete el acto vendepatrias de darle nuestras bases militares a los gringos. Como me gusta la coherencia de este gobierno.


miércoles 8 de julio de 2009

Pop-ó (Adiós, don Michael)

La llamada música pop no me gusta. Considero que, en su gran mayoría, los cantantes de este genero son malos; productos prefabricados que parecen sacados todos del mismo molde y cantan sobre las mismas cosas. Además, sin su apariencia física no habrían llegado ni a las puertas de los estudios que producen sus discos.

Pero Michael Jackson siempre me pareció la excepción. Es el único cantante pop que puedo decir que me gusta realmente. Él sí era un excelente cantante, además de un bailarín excepcional; las presentaciones eran brutales, componía canciones. Ese sí era un artista. Lástima que se haya vuelto loco, con todas las cirugías y demás, sin mencionar el hecho escabroso de su posible preferencia por los niños. Todas esas cosas mancharon una carrera musical fuera de este mundo. Porque, en mi humilde opinión, como Jackson no va a haber otro nunca más. Lo que hizo este señor en el terreno musical es insuperable y su talento difícilmente será igualable.

Y menos aún al ver los "cantantes" pop de hoy en día. Nada más hay que fijarse en toda esta onda impulsada por el Disney Channel (canal que está destruyendo toda una generación): Hannah Montana, Los Jonas Brothers, los de High School Musical y yo no sé cuántos petardos más. Desastrosos. Y no olvidemos que a Disney también le debemos tener que soportar a Britney Spears, Christina Aguilera y a esa mala y deprimente copia de Michael Jackson que es Justin Timberlake. Joder, Disney se cagó en la música.

Con el funeral de Michael Jackson quedó demostrado que se fue el más grande de esa cosa sin forma que es el pop. Dejó una muy buena música y unos récords imbatibles. Pero también unos escándalos horrendos y recuerdos de una vida excéntrica a más no poder. Quedan muchas dudas sobre las denuncias de abuso sexual a menores. Probablemente nunca se sepa a ciencia cierta si abusaba de niños o no, y eso dejará siempre una mancha en la memoria de Jackson, porque tal cosa es inexcusable.

Otra cosa demostrada ayer es que, como siempre, no hay muerto malo. Ahora todo el mundo adora a Jackson, cuando durante mucho tiempo el tipo estuvo bastante solo. Su último álbum vendió pocas copias. Ahora de muerto vuelve a vender millones. La gente es muy extraña.

Bueno, ahí queda la música para seguirla disfrutando. Y los videos para verlos, una y otra vez, porque son espectaculares (viva Youtube: ahí están completos, en tv siempre los cortan). Suerte pues, don Jackson, y ojalá eso del descanso eterno sea verdad, porque vaya que lo necesita.





martes 23 de junio de 2009

Warholmanía (o de como la estupidez y la fantochada no tienen límites)

Está por estos días en Bogotá una exposición con obras del famosísimo (por más de quince minutos) Andy Warhol. Era de esperarse que congregara mucho esnobismo y egos inflados en un recinto, por lo que mi pensado era ir cuando la fiebre hubiese disminuído un poco. No obstante, me invitaron a la inauguración, el pasado miércoles, y me fui para allá: cómo decir no al vino y los pasabocas gratis.

Efectivamente y como había previsto, en el museo se congregó una gran muestra de chocolocura y esnobismo. Según mi hermana (artista plástica ella) se han visto peores cosas y concentraciones de loquera. Teniendo en cuenta lo que ví ese día, no quiero imaginarme como han sido las exposiciones que ella ha visto. Demasiado chocoloco por ahi, con unas pintas más bien extrañas, unos queriendo parecerse a Warhol, otros tratando de crear una apariencia "superirreverente" y algunos más que seguro son daltónicos. A mi me perdonan, pero cuando una persona realmente tiene su pinta rara y su cuento, se nota; también se nota cuando lo que buscan es llamar la atención. De esos había hartos.

En fin: estaba recorriendo la exposición y viendo en vivo y en directo las sopas Campbell y las Marylins. Mi hermana me explicaba ciertas cosas que para mi no eran claras sobre la obra del señor Warhol. Viendo y recorriendo la exposición, poniendo cuidado a las obras y al entorno de orates. Y entonces sucedió. Mientras veía una de las fotos Polaroid expuestas, en la que aparecen una hoz y un martillo, por detrás de mí se acercó una mujer alta, con acento extraño y una pinta de "yo soy una artista re chocoloca e intelectual" con un moño azul enorme en su cabello. Abre la boca y dice...

Antes de continuar con el manantial de sabiduría que brotó ese día de la boca de la mentada señora, es prudente hacer un pequeño ejercicio, bastante escolar.

Favor identificar la siguiente imagen:

- Es una esvástica, Proesor. Es el símbolo de los nazis.
- Muy bien. Ahora identifiquen esta:

- Es la hoz y el martillo, el símbolo de los comunistas.
- Excelente niños.

¿Nada parecidos, verdad? No sólo son muy diferentes a la vista, sino que además simbolizan dos cosas completamente distintas. Unos cuantos millones de muertos en la historia pueden dar cuenta de ello. Se parece más la mierda a la pomada. Y sin embargo, como la imbecilidad no conoce límites...

Volviendo a la señora del moño colosal, se acerca acompañada por una amiga, ve la foto y se inicia la conversación brillante que sigue:

Chocoloca del moño: mira, la suástica.
Amiga: Ah, ¿era judío?
Chocoloca del moño: no, era checo.

(!!!)

La carcajada me subió imparable por la garganta. Tuve que salirme de la sala y pasar a la siguiente. No lo podía creer: no sólo confundió la esvástica con la hoz y el martillo, sino que además afirmó que Warhol era checo. Y no olvidemos que la señora piensa que por ser checo no se puede ser judío. Demasiadas burradas para treinta segundos. No entiendo cómo se puede confundir la esvástica con la hoz y el martillo. No entiendo cómo alguien piensa que por ser checo no se puede ser judío. Y no entiendo cómo, cuando Warhol es lo más gringo de la vida (de hecho, la exposición se llama Mr. América), alguien puede decir que era checo (y si se refería a su ascendencia, su familia era eslovaca, no checa).

Esta vaina definitivamente llegó al tope de mi conteo de estupideces. De no creerse algo así. No hay derecho a tener una salida de este tipo, y menos cuando uno está posando de intelectual y artista y yo no sé qué más. Por gente así es que el mundo del arte va de culo pa'l estanco. Como siempre digo: hay que ser muy bestia.

Se le recomienda a la señora un repasito de historia (Wikipedia sirve). Y de pronto un examen en los ojos no estaría mal.

Igual, vayan a ver la exposición. Está muy buena, a pesar de los personajes que debe uno toparse por ahí. Vale la pena ver las serigrafías del señor don Warhol, así como las fotografías y demás obras expuestas. Y recordar cuando Homero Simpson sueña que Andy Warhol le está lanzando las famosas latas de sopa.


miércoles 17 de junio de 2009

I'm Back

De vuelta al mundo de los vivos y a este espacio para las sandeces. No se había escrito porque estas últimas semanas de universidad estuvieron como ajetreadas entre beber y hacer todos los deberes académicos. Pero ya volví para seguir llenando el ciberespacio con mis intrascendencias (como si Facebook no fuera suficiente).

¡Por fin en vacaciones! Se terminó el primer semestre de maestría con el siguiente saldo:

- Me ha gustado mucho y espero poder continuarla; las ganas están, pero falta conseguir el dinero: no son sino cuatro milloncitos. Habrá que buscar algún alma caritativa o pedir un préstamo en el Icetex. Igual, si alguien quiere colaborarme, me lo hace saber.

-Es muy graciosa la cara que hace la gente cuando le digo que la maestría es en Escrituras Creativas. Los entiendo: suena a manitas creativas y a que en el pénsum hay materias como "Pintudeditos I" o "Figuras con pasta pegada II". Pero la vaina es muy seria aunque no parezca por el nombre. Culpo a los creativos de publicidad por haberle dado un aire chocoloco a la palabra creativo.

- Este semestre bebí alcohol en cantidades navegables, por lo que creo que puedo estar al borde de una crisis hepática. No me importa. Me he divertido muchísimo y he conocido gente muy bacana en la maestría. Y he llegado a la conclusión de que no sé si tengamos talento para escribir o no, pero sí es muy seguro que para la bebida talento es lo que sobra. Además, si uno bebiendo va a escribir la mitad de bien que Hemingway, pues yo no me pongo bravo.

- Definitivamente yo lo que deseo hacer en la vida es escribir. Y leer. Eso lo tengo claro y en este semestre me quedó más claro aún.

- Para escribir hay que leer mucho. Eso ya lo sabía, mas es bueno recordarlo.
- Anexo: Creo que la miopía me aumentó.

Y ahora a vacacionar. Aunque hay que buscar trabajo: mierda si es difícil encontrar camello. Hay que recargar energías para el próximo semestre. Y aprovechar este mes para escribir lo que más pueda.

Bueno gente, ya volví. Hoy desde aquí, mañana desde cualquier potrero. Nos vemos.

jueves 28 de mayo de 2009

Un millón de aplausos

En el episodio II de La Guerra de las Galaxias, hay una escena muy buena. En el senado se ha propuesto la expedición de poderes extraordinarios para el Canciller, debido a la difícil situación de la República y la amenaza de los separatistas. Estos poderes son otorgados al Canciller en medio de la ovación general. Entonces, Padme Amidala dice: "Con que así muere la libertad... en medio de un millón de aplausos" (cito de memoria, tal vez esté mal).

Eso es lo que pasó en este país la semana pasada. Se aprobó el referendo reeleccionista. Tras las habituales maniobras arteras se ha permitido loa presentación de un referendo para posibilitar que se reelija al presidente. Una reforma con nombre propio: Álvaro Uribe Vélez. La corrupción quiere seguir en el poder y tiene mucho apoyo. Eso es lo peor.

El clientelismo y la politiquería han visto una oportunidad de oro en la permanencia de nuestro autoritario presidente y no la quieren dejar pasar. Los intereses industriales y de los grandes capitales también. Y quién sabe: hay ciertos intereses oscuros por ahí a los que también les conviene que Uribe se quede más tiempo como presidente de esta maltrecha nación.

Es triste. La grima es lo único que aflora en un momento así. El país se está desmadrando y lo quieren mantener en su curso de colición. Sin importar las mentiras (el país está blindado contra la crisis, ya no hay paramilitares, etc.), los falsos positivos, el crecimiento del desempleo, los desplazados y las cien mil cosas que están mal en Colombia, muchos juran que habitamos el paraíso terrenal. Por lo tanto, el mesías debe seguir con nosotros, pues es el directo responsable de nuestra soñada situación. Aquí todo está bien.

Y el presidente fingiendo un desinterés total, declarando que la perpetuación del mandatario es perniciosa, pero contradiciéndose el mismo día y declamando estupideces con encrucijadas del alma. Desde el 2006 es claro: la estrategia es hacer parecer que Uribe no desea la reelección, para luego aparentar que es el anhelo del pueblo el que lo obliga a lanzarse de nuevo y seguir siendo presidente. Evidente. Rastrero. Inmundo.

Dice el cardenal Rubiano: Uribe debe esperar hasta el 2014. Así lo dicen otros. Uribe debe darle un respiro al país. El problema no es la reelección: el problema es la reelección inmediata, en el 2010. Yo digo que el mentado respiro es el mismo que tiene aquél al que están torturando sumergiéndole la cabeza en un tanque de agua y se la sacan por unos segundos para ver si está dispuesto a hablar.

Una dictadura quiere asentarse en Colombia y la aquiesencia es notoria. Y desastrosa. Miramos con deconfianza al vecino megalómano, pero aplaudimos mientras otro se apodera de nuestro país. Se lo permitimos. Lo alabamos. Y con una sonrisa vemos caer el poco de democracia que tenemos.

Pero no sé de qué me estoy lamentando. Aquí todo está bien. Sin el capataz, sin el señor del Ubérrimo, no somos nada. Si lo dejamos ir la catástrofe nos arrasará. La historia colombiana empezó en el 2002. El nuevo edén se ha levantado. Para seguir, sólo necesita el voto de un referendo. No es gran cosa: precio irrisorio por habitar el lugar más feliz de la tierra.


***

No vote el referendo. Bótelo.

miércoles 20 de mayo de 2009

¡Rejo fue lo que faltó!

El maltrato infantil es un tema recurrente en la agenda informativa. Es también bandera constante de los políticos, como Gilma Jiménez. Por supuesto es un tema importante, pues los niños son a menudo víctimas de maltratos por parte de sus padres y allegados. Ayer escuché en el noticiero el caso de un señor (si así se le puede llamar) que le pegó a su esposa y agredió a su hija de 15 meses con una botella, causándole heridas en su cabeza y rostro. Este tipo de situaciones son muestras de la vulnerabilidad de los niños a la violencia y las agresiones de bestias salvajes como el mencionado. Definitivamente existen personas que deberían ser estériles.

Pero, por otro lado, hemos llegado a un punto de exageración, donde tan sólo mirar mal al niño ya es causal de condena. Hace unos años, si me hubieran preguntado, me hubiera expresado totalmente en contra de golpear a un niño. Hoy no estoy tan seguro. Claro, hace unos años yo era niño. Ya no lo soy, y en el transcurso de los años me he topado con chicuelos que hacen muy difícil evitar un golpe.

Mis humildes observaciones me han permitido notar como los niños son caprichosos, altaneros, contestones, irrespetuosos, soberbios, etc. Esto no es completamente su culpa: lo es también de los padres permisivos y excesivamente complacientes de hoy en día, de esa peligrosa tendencia a ser "los mejores amigos de sus hijos". Poco de disciplina y mucho de complacencia. Del hijo se puede ser amigo, no hay duda. Pero es claro que el niño debe entender quién es el que manda, eso es vital. La falta de eso es causante de hijos que se la tienen dedicada a los padres e imponen su voluntad como sea. Y así no se puede.

Además, los niños saben mucho de derechos y poco de deberes. Parecen venir con ese chip de nacimiento, junto al del manejo de todo tipo de aparatos electrónicos. Siempre están mentando su derecho a tal o cual cosa, exigiendo todo de sus padres, pero convenientemente olvidan sus deberes. "Yo hago lo que quiera con mi vida", dicen. Pero, eso sí, papi y mami deben mantenerlos y darles dinero para salir, para amigos, para cine y para cuanta cosa quieran hacer. Nada justo el trato, ¿verdad? Mientras el papá y la mamá le den a uno dinero y lo mantengan, se les debe, mínimo, un poco de respeto y obediencia.

No deben ser tiranos los padres. Tampoco. Mas la disciplina se debe imponer. Hablando y llegando a posiciones consensuadas, transigiendo, se logran muchas cosas y los padres pueden ganar respeto de sus hijos. Y pasando tiempo con los niños, joder. Si van a dejar a sus niños ser criados por el televisor, el computador y el Play Station, mejor no los tengan; hasta un favor le hacen al planeta. Pero cuando hablar y exponer argumentos no lleva a ningún lado, los caminos a seguir son pocos. Ahí es donde digo yo que un golpe no es tan grave.

El golpe, o una golpiza, porque papás bestias es lo que se ve por ahí, no puede ser la primera opción. Eso jamás. Hay padres tan rápidos para sacar la bofetada o la patada, que Bruce Lee se sentiría celoso. Sin embargo, cuando se está tratando de razonar con el niño y se le dan los porqués de x ó y situación, y el culicagado sigue obstinado en su posición por capricho, por pura obstinación, un golpecito no está mal. En serio, no creo que una palmada vaya a traumatizar al niño.

Funciona. Seguro funciona. Si no es el modus operando básico de los taitas, no causa rebeldía y sienta la posición. A más de uno nos dieron una palmada alguna vez y no creo que todos estemos traumatizados y seamos maltratadores seguros de nuestros hijos (hacia el futuro: yo no tengo. En realidad, no me parece nada atractiva la idea).

Ahora, no es cuestión de que los papás se lanzen a aprender karate, kung fu, taekwondo y jiujitsu para poder controlar a sus hijos. Ya se dijo: el golpe debe ser el último recurso. No es cuestión de pegarle al niño por cualquier cosa, porque sí y porque no. Es cuando ya no hay nada más para hacer contra la obstinación del "fruto de sus entrañas". A veces el rejo sí hace falta


miércoles 13 de mayo de 2009

Pertinente

video

Hace unos días un amigo colgó este video en Facebook. Al verlo, de inmediato pensé en lo pertinente que es en nuestros días, a pesar de la antigüedad de la película y de todo lo sucedido desde entonces en el mundo. Un video muy pertinente en esta época de Uribes, Correas, Chávez, Ortegas, Putines, etc. Todos hombres que se consideran indispensables y buscan aferrarse al poder para siempre. Dictadores, ya sea de frente o con métodos arteros.

Este discurso nos recuerda que por encima de la política y los intereses de unos pocos, queda algo, hoy al parecer olvidado, llamado humanidad. Y los seres humanos somos algo más que un hato de bestias. Tenemos la Razón. No necesitamos estar buscando líderes mesiánicos, capataces con las órdenes a flor de labios, en las cuales disfrazan sus propios intereses como los de la mayoría, engañando a muchos. Es el recordatorio de la capacidad que tenemos de construir una mejor realidad trabajando unidos, siendo honestos, sin necesidad de dictados provenientes de los que se creen iluminados.

No es idealismo. Es una capacidad latente en nuestro interior. Destruirnos los unos a los otros es mucho más fácil, sin duda. Pero siempre está la posibilidad de recorrer el otro camino.

***

No crean que todo es seriedad. He aquí una respuesta de esas bien deliciosas de las reinas. Disfrútenlo:



video

No se puede creer que una cosa de estas suceda. Sigo sin entender cómo alguien puede decir tan grande estupidez. No creo que los nervios logren tal cosa. O tal vez son unos nervios bastante poderosos, una versión mejorada y atolondradora del pánico escénico. La apuesta más segura es la unión potente entre los nervios y una ignorancia crasa.

Ví esto el sábado y aún no logro superar la afirmación de que la confusión fue inventada por Confucio. Muy chistoso. Una más para las antologías.

miércoles 6 de mayo de 2009

A(H1N1)

Porque ya no es gripe porcina. Ahora se llama A(H1N1). Después de que por todos los medios de comunicación se llamó gripe porcina al virus que aterra a toda la masa histérica de este país, ahora resulta que se le debe denominar así para no afectar a los porcicultores. Es tarde para tal cosa; ya a los porcicultores los jodieron. Como todas las denominaciones políticamente correctas, llegó tarde y en la práctica no sirve para nada. La gripe está muy relacionada en las mentes de la gente con el cerdo, y a pesar de que el consumo de carne no causa el contagio, las ventas de la carne de puerco han disminuido notoriamente. Contra la ignorancia y la paranoia no se puede.

Pero como la corrección política se extiende, esa sí, como una peste, seguro que empezará a aplicar en otros campos relacionados con los chanchos. Por lo tanto, aquí hay un pequeño aporte sobre las cosas por modificar en la forma de hablar, de acuerdo a estos tiempos de peste paranoica y tapabocas con sobreprecio:

- Cuando las mamás entren al cuarto de los hijos y lo encuentren muy desordenado, no podrán referirse a la situación diciendo: "esto parece una cochera" (es decir, donde habitan los cerdos). Estaría dando por hecho que sus hijos son portadores del virus y son un peligro para la comunidad. Tendría que ser una muy mala madre para hacer semejante cosa.

- Retomando un comentario de la semana pasada: si las feministas van a decir "los hombres son unos cerdos", o bien en realidad piensan que son una desgracia y pueden contagiarlas con el A(H1N1), o les va a tocar calificarlos con otra palabra. De igual forma, muchas mujeres dicen "¿por qué por el chorizo hay que comprar todo el marrano?". Tal forma de hablar de sus parejas deberá cambiar. De contagio no hay peligro: ya se dijo que por comerse el marrano no se enferman de A(H1N1).

- A la película le van a tener que cambiar el nombre por "Babe, el A(H1N1) valiente".

- La bandeja paisa contendrá, de ahora en adelante, un buen pedazo de A(H1N1) cuatro carriles y un portentoso chorizo de A(H1N1).

- Expresiones como "puerca vida" y "cerdo imperialista" serán reemplazadas por "A(H1N1) vida" y "A(H1N1) imperialista".

- George W. Bush es ahora un A(H1N1) ignorante, mentiroso, violento y alcohólico que sumió al mundo en la crisis económica más A(H1N1) de la historia.

- Una infracción a las reglas del fútbol no podrá ser tildada como "una falta muy cerda".

Otras cosas pueden cambiar. Probablemente la Warner despida a Porky y los jabalíes comiencen a negar su parentesco con los cerdos. Las cerdas de los cepillos buscarán otro nombre. R2D2 y C3PO demandarán George Lucas por ponerles nombres que parecen de enfermedad. Y alguien va a cuestionar a George Orwell por el cerdo de Rebelión en la granja.

Ya lo saben: es A(H1N1). Nada de cerdos ni gripe porcina.


P.D. Si tuviera visión para los negocios, hubiera comprado tapabocas desde que empezó el revuelo. O acciones de Roche.

jueves 30 de abril de 2009

Prepárense para el Armapuercon

Dicen las predicciones, entre ellas las de Nostradamus y las de los mayas, que el mundo se termina en el 2012. Apague y vámonos. Se acabó esta vaina y una cosa nueva va a empezar. Además, se supone que antes de ese fin, la tierra va a experimentar una serie de cataclismos: desastres naturales, guerras, pestes. Y al ver como están las cosas en todo lado, pues hasta uno empieza a creer la vaina. Hasta que cae en cuenta que el mundo se está acabando desde siempre y en todas las épocas han pensado que se encuentran en el fin de los tiempos. Ahí empieza a flaquear la teoría.

En estos días el tema ha sido la gripe porcina. Algunos la han visto como otra señal del fin. Yo no sé que pensar, pero no lo creo. Me sentiría más inclinado a pensar en las teorías conspirativas que hay alrededor de la cuestión: que es una pantalla para desviar la atención de la crisis económica mundial, o una estrategia de las farmacéuticas para enriquecerse, etc. Teorías cerdo-conspirativas. Todo esto puede ser un montón completo de basura; pero la especulación siempre es divertida.

Es mejor atenerse a lo concreto y mundano. Si lo de la tal gripe porcina es cierto, pues tenaz. Ya habíamos pasado por la gripe aviar y el abrazo del pato. Ahora nos amenaza la gripe porcina. Al ver esto, puede uno agradecer que los marranos no tengan alas, porque si no imagínense la clase de gripe tan berraca que desarrollarían. Y el señor Burns tendría que donar un millón de dólares al orfanato. Y que lo cague a uno una paloma, vaya y venga... ¿pero un cerdo? En fin, menos mal no vuelan los puerquitos. Afortunadamente se quedan en sus cocheras.

Ya se han contagiado muchas personas, comenzando con México, donde se originó la tal gripe porcina. En Ciudad de México se suspendieron clases, eventos de masas y situaciones que implicaran reunión de gente, como parques, gimnasios, piscinas, etc. La capital mexicana se inundó de tapabocas, así como de paranoia. En todo lado está el peligro de infectarse, se alega, así que es mejor andarse con cuidado para no terminar infectado con la puerca gripe.

La paranoia se está extendiendo. En Colombia no hay casos confirmados de la gripe, pero en la calle ya se ve gente con los tapabocas. Por supuesto los comerciantes han visto la oportunidad y los tapabocas han aumentado su precio astronómicamente. Gracias a la labor siempre amarillista y sensacionalista de los noticieros se ha creado una sensación de pánico inimaginable (que aún no ha llegado al tope). Y es de esperarse una ola de xenofobia contra los mexicanos, especialmente en esa nación siempre tan sabia y tolerante que es los Estados Unidos. Los mexicanos pasarán a ocupar un lugar preponderante, junto con árabes y coreanos, en la escala de paranoia y miedo irracional de los gringos, así como de muchos otros países.

Habrá gente que hasta deje de ver telenovelas mexicanas.

Es una completa porquería todo este revuelo paranoico. Hay que tomar medidas: sí. Pero no hay que volvernos locos por la peste. ¿Por qué no ponerle humor a la vaina? Sería interesante entrar en una droguería y preguntar con acento mexicano: ¿tiene antigripales? De sólo pensar en la cara del que atiende me da risa.

Sea una conspiración o no, sea una real pandemia o no, lo cierto es que muriéndonos de miedo nada logramos. El mundo no se va a acabar con esto. Si se acaba, es porque los humanos somos un cáncer planetario y estamos agotando al planeta consumiendo recursos como sanguijuelas insaciables, no por la gripe porcina. Habrá que tomar ciertas precauciones sanitarias, pero no es necesario volvernos orates con todo esto. En Egipto ya mandaron a matar los cerdos. La paranoia crece y escala. Estoy seguro que la gripe porcina se puede curar: de hecho, ya por ahí escuché que hay un medicamento que si se administra en las primeras 48 horas, cura la enfermedad. Que coincidencia. Y después preguntan por qué se inclina uno por las conspiraciones.

A seguir con la vida como estaba, no nos dejemos meter el miedo por los ojos. No se acerca el Armapuercon. Yo me voy a comer chicharrón.

Apéndices:

Este mensaje lo ví en internet:

Debido a la gripe porcina, a partir del miércoles 29 de abril se prohibe saludar de beso y de mano. Por lo tanto, el gobierno colombiano ha sugerido saludar de agarrón de nalga, entrepierna y teta. Debe entenderse que son medidas preventivas. Copie y pegue, ayúdenos a combatirla.

Y estos son algunos comentarios que se le ocurrieron a mi brillante hermano:

Comentario1: ¿Qué pensaría V sobre la gripa porcina?
Comentario2: Estaba comiéndome un chicharrón y entonces lo comprendí: esto es un complot de los cerdoterroristas y detrás de todo esto está la retorcida y malvada mente de Porky (ahora conocido como Porksama bin Laden).
Comentario3: ¿Puede Deuteronomio 14:3-8 considerarse una profecía milenaria sobre la gripa porcina?
Comentario 4: ¿Cuánto se demorarán en decir que Nostradamus predijo la gripa porcina, así como la gripa aviar y el abrazo del pato, y probablemnte dentro de 150 años los gripo-pótamos?
Comentario 5: ¿Dimensionarán las feministas lo que implica actualmente decir "los hombres son unos cerdos?
Comentario 6: La Rana René presenta dolor de cabeza, fiebre alta, tos frecuente e intensa, falta de apetito, congestión nasal y malestar general. Los dedos inquisidores apuntan hacia Peggy.
Comentario 7 (advertencia: teóricamente sardónico): Fred, el de las tocinetas, considera que este es sin duda el "fin de la historia", tal y como lo planteó Francis Fukuyama.

miércoles 22 de abril de 2009

Fun Facts

(Título robado de algo que ví en Sony Entertaiment Television)

Como esta patria que me cayó en suerte es muy curiosa, pasan cosas de un absurdo apenas imaginable. La semana pasada hablé de la celu-paloma. Pero aqui no se agotan tan fácil las historias para la risa y el desconcierto.

En días pasados la policía capturó a un capo muy importante, conocido como Don Mario. Este personajillo era uno de los narco-paramilitares más buscados de Colombia, así que su captura es un triunfo enorme para la policía. Para la sociedad no tanto, porque a rey muerto, rey puesto, y ya debe haber treinta más matándose para ocupar el lugar de Don Mario. Por lo tanto, no hay mucho que celebrar. La policía sí tiene un trofeo importante, que de seguro se demoró más en llegar a Cómbita que en ser extraditado. Los vuelos de la DEA son los únicos que nunca se atrasan.

Hecho divertido No. 1: Al tipo este lo cogieron en un cambuche digno de la desaparecida calle del cartucho. Tanto traquetear, matar y engañar para conseguir dinero en cantidades obscenas, para terminar escondido en una choza ínfima rodeado de sus propias miserias y comiendo mal, "como un perro", dijo el policía en el video. Que pendejada torcerse para conseguir dinero y ni siquiera poderlo disfrutar. No tiene sentido, lo que lleva a preguntarse si realmente valdrá la pena llevar esa vida de hampón para terminar así.

El mismo día en que apresaron a Don Mario, otro simpático pillín conocido como Douglas, de Medellín, decide reunirse con sus amiguitos para celebrar la captura de su enemigo y competencia en el rentable negocio de la droga y la matazón de gente a diestra y siniestra. Se ponen a ver un partido de fútbol en un costoso apartamento de El Poblado, sector exclusivísimo de Medellín. La vida es bella, que bella es la vida.

Hecho divertido No. 2: Los traquetos están celebrando que atraparon a Don Mario, cuando la policía les llega al apartamento. Ellos felices porque habían cogido a la competencia y la policía los agarró también a ellos. Hay que ser muy pelotudo. Además, no se puede dejar de disfrutar la ironía.

El columnista de Semana Daniel Coronell escribió una columna en la que destapa unos negocios turbios de los hijos del presidente. El asunto tiene que ver con unas tierras cerca a Mosquera que adquirieron los delfines paisas, que luego se convirtieron en zona franca, por lo que su valor aumentó, así como la ya abultada fortuna de los retoños del presidente, que se han hecho millonarios en estos seis años de gobierno de su padre.

Hecho divertido No. 3: ¿Los hijos del presidente no pueden hacer negocios y ser empresarios? Por supuesto que sí. Pero que digan que no se aprovechan de su posición lo único que causa es risa. Es ridículo que nos digan que no tienen acceso a información privilegiada para irse de compras por la sabana bogotana y por la bolsa de valores. No nos crean estúpidos, pequeños angelitos ubérrimos.

Hace unos meses, cuando el barril de petróleo alcanzó una cotización internacional de alrededor de $140 (dólares) el barril, el gobierno subió los precios de la gasolina y otros combustibles, como consecuencia lógica del alto precio del llamado "oro negro". Mas, como el mercado es caprichoso y la economía una mierda, el barril ha bajado como a $40. De esto se desprende que los combustibles deberían bajar de precio, como en efecto ha sucedido en varios países, incluyendo Estados Unidos. Pero no es este un país lógico.

Hecho divertido No. 4: Como los camioneros se fueron a paro por los altos precios de la gasolina, el diesel y demás (también por la cuestión de los fletes y yo no se que más,) el gobierno decidió salirles al paso para conjurar el paro. El presidente Uribe salió a decir que se había decidido rebajar el galón de gasolina en cuatrocientos pesos (!). ¡Que magnanimidad! Por poco que baje, el precio debió haber disminuido por lo menos en mil pesos. Es una ridiculez enorme esta rebaja. Que peor es nada, seguro; no obstante, por conformistas y no exigir lo que debe ser es que estamos como estamos. Pero eso reelijámoslo, que hijuemadres.

Lo más terrible de los fun facts colombianos, es que es muy fácil pasar de la risa al llanto. Así de absurda es esta vaina.

martes 14 de abril de 2009

Eso es inventiva

Es lugar común reconocer en los colombianos una cierta viveza, la inventiva, la recursividad; la mal llamada "malicia indígena", esa capacidad para inventar con muy poco, con las uñas; la habilidad para solucionar situaciones que parecen no tener salida, con una idea rápida y con la menor cantidad de recursos para disponer. Así vamos saltando matones por la vida y saliendo adelante en este país que nos la pone bastante difícil para hacerlo (a menos de que usted tenga un apellido ilustre y/o mucho dinero).

Creo que sí tenemos esa "malicia indígena", que somos recursivos y que las que no nos sabemos nos las inventamos. Pero sin duda hay representantes de nuestra fauna nacional que se llevan todos los premios en esas lides de la inventiva. Los políticos con sus maniobras escabrosas de medianoche y demás chanchullos son un buen ejemplo. Sin embargo, los campeones son los hampones: traquetos, ladrones, etc. Ellos sí que le sacan provecho a la viveza con la que parecemos venir de fábrica los colombianos. En los anales de la historia criminal de este país se ven unas cosas que superan con creces a la ficción.

Esta mañana en el noticiero ví una noticia que me dejó asombrado. En las cercanías a la cárcel de Cómbita, en Boyacá, encontraron una paloma mensajera que llevaba las partes para un celular. Así es, señoras y señores: la paloma llevaba las partes de un celular al interior de la cárcel, para que allí pudieran armar el teléfono y hacer sus llamadas, que dudo fueran para saludar a la mamá y preguntar como están todos en la casa o para pedir medio pollo a domicilio. El plan sólo falló porque con esta llovedera tan terrible que nos tiene azotados, la pobre paloma se mojó tanto que no pudo seguir volando con el peso de su plumaje ensopado y de los componentes del celular, por lo que se paró en un árbol, donde la policía la vió y la capturaró (seguramente en un enorme golpe de suerte, lo que me lleva a pensar en cuantas palomas más no habrán pasado). En resumen, la policía capturó al ave contrabandista, confiscó lo del celular y se está preguntando cómo formar un escuadrón anti-palomas para evitar estos hechos.

A eso llamo yo recursividad. Esta cuestión de la paloma ha pasado a formar parte de todas las formas increíbles que se inventan los hampones colombianos para delinquir. Recordemos las mil y una formas de pasar cocaína al exterior: en el estómago de gente, en electrodomésticos, maletas de doble fondo, suelas de zapato, muñecos, diluida en la pintura de artesanías, etc. Quién sabe cuantas formas no tienen (aquí me quedo corto en la enumeración). Y no podemos olvidar que han construido submarinos para pasar la droga a los Estados Unidos. ¡Submarinos! Imagínense si la gente que hace estas cosas tuviera todos los recursos a disposición: tendríamos naves espaciales. Definitivamente la inventiva colombiana sobrepasa lo imaginable. El problema es que casi siempre es talento para ser delincuentes. Ahí alcanzamos niveles de excelencia.

¿Y si esta gente usara su malicia para hacer vainas útiles para la sociedad? Seguro que Colombia no sería el peladero que es. Tendríamos más gente haciendo cosas importantes en muchas áreas del conocimiento. Pero en lugar de eso tenemos a los David Murcia, a los Pablo Escobar y a los Carlos Castaño, que para colmo de males son héroes para mucha gente ( lo que en algunas gentes tiene explicación lógica; en otras no). Aquí los héroes son los vivos, entendiéndose como vivo no a la persona inteligente y trabajadora, sino al que logra las cosas por el camino corto: al que se cola en la fila, al que logra pagar menos impuestos haciendo trampa, al que se roba algo en un supermercado, al que se hace millonario sin importar cuantas cabezas se lleve por delante. Por eso todo el potencial que decimos tener se pierde y se malogra.

Sin olvidar el hecho de que aquí la gente se siente más orgullosa de Shakira y Juanes que de Rodolfo Llinás. Eso ya dice mucho de donde tiene la cabeza este país.

Ojalá la dichosa "malicia indígena" se usara bien. Esperemos que algún día sea así. Mas como eso se demora, por ahora no queda más que seguir asombrándose con las formas que se ingenian estos tipos para hacer sus marranadas. Tanto episodio inverosímil no hace más que mostrar que este país tiene muchísimas cosas que rayan en lo irreal. Le puede creer uno a Daniel Samper Pizano, cuando escribió alguna vez en una de sus columnas que la vida es una pobre imitación de la literatura. Lo que pasa en Colombia es material para novelas colosales, probablemente de realismo mágico. Un tipo como García Márquez sólo podía haber salido de aquí. De el país de las palomas celulares, las muñecas de cocaína y los peajes que no dejan pasar ambulancias. Frente a esto, la ascensión a los cielos de Remedios, la bella, parece cosa de un día normal.



viernes 10 de abril de 2009

Recogimiento

Es curioso cómo funcionan las cosas. En la tradición católica, la Semana Santa, también llamada Semana Mayor, es un período en que los fieles deben hacer sacrificios para demostrar su compromiso con Dios y su religión. Ayunos, promesas, abstinencia: es una semana para el recogimiento y la reflexión. Pero, como los seres humanos solemos caer en la inconsecuencia con facilidad, para muchos fieles esta semana no es de recogimiento sino de re-cogimiento; no es de ayuno, sino de comer desaforadamente. En otras palabras: se hace todo lo contrario a lo que debería hacerse.

Seguramente en los pueblos se viva de forma distinta esta época y se conserven más los valores que encarna la católica Semana Santa. Pero en lo que a Bogotá respecta y a la gente que conozco, poco se hace por seguir los preceptos de la religión.

Yo, afortunadamente, no soy católico. De hecho, no profeso ninguna religión, porque no quiero tener que ver nada con iglesia de ningún tipo. Lo que no quiere decir que no crea en Dios, porque si creo que hay algo más que la existencia material. Pero siguiendo con lo que iba, no soy católico, pero si me criaron en ese mundo y mi familia es católica, por lo que, quiera o no, estoy muy empapado en las tradiciones de esta religión. Así que me doy cuenta como los católicos que conozco se "pasan por la faja" los principios religiosos de esta semana.

Para mí la Semana Santa siempre ha significado una cosa: vacaciones. Como desde muy pequeño me rebelé contra el catolicismo en que me criaron (no se me dio la gana hacer la primera comunión), no tengo problema en hacer pereza, comer en exceso y olvidar por completo el autoexamen de conciencia. Sin embargo, creo que si una persona profesa una religión, debe comprometerse con ella y sus principios, por lo que al ver a los católicos que creen que con dejar de comer carne ya hicieron mucho, pues no puedo dejar de pensar que esto del catolicismo es más bien conveniente: poco nivel de compromiso y salvación por arrepentimiento y una que otra moneda en la iglesia.

Tal vez por eso no quise seguir inscrito en el catolicismo. Ver que la gente es una en la iglesia y otra con tan sólo salir de ella me parece poco convincente. Y de la Iglesia como institución es mejor no hablar, porque la lista de improperios sería demasiado larga. Lo cierto es que no comparto los principios del catolicismo, la hipocresía de los fieles y la corrupción insalvable de la Iglesia. Por supuesto que no todos los fieles serán iguales, así como los curas. No obstante, en líneas generales tanto unos como otros no van con mi forma de ver la religión y la espiritualidad.

Ahora, no digo que todos deben ser unos fanáticos apegados por completo a los preceptos dictados por la Iglesia, andando por ahí siempre con Biblia y camándula y condenando al infierno a todo aquel que no sea católico. De esos ya han habido muchos en la historia y los resultados no han sido nada buenos, o si no pregunten por los curas conservadores que tuvo este país que decían que matar liberales era pecado venial. Pero creo que un católico debería ser más comprometido y ver esta época como una oportunidad de analizarse a sí mismo y hacer uno que otro sacrificio en su vida, como forma de penitencia: al fin y al cabo es en eso en lo que creen.

***

No podía dejar pasar la oportunidad de decir que el papa es un imbécil del tamaño de una catedral. Sólo a ese tipo se le ocurre decir en África que el condón no debe usarse y que sólo la abstinencia sirve para contrarrestar el sida. Hay que estar muy desconectado del mundo real y muy cegado por el dogma para decir semejante estupidez en un continente azotado por esa enfermedad. Definitivamente el señor Benedicto XVI está haciendo todo lo posible por retroceder lo poco que había avanzado la Iglesia desde el Concilio Vaticano II y de alejar por completo a los fieles del catolicismo. Retardatario infeliz.

miércoles 1 de abril de 2009

Prohibido

Prohibir es siempre la primera opción. Cuando cualquier cosa se vuelve un problema para la sociedad, especialmente una tan conservadora como la colombiana, prohibir es lo primero que se viene a la cabeza de aquellos que legislan. Es lo que parece más fácil: impedir que ese elemento pernicioso sea de acceso libre y usar la fuerza para apresar y corregir a los que osan desviarse del camino del bien y de las buenas costumbres.

Pero no es así. Prohibir será la primera opción, pero no siempre es la mejor. De hecho, casi nunca lo es. Y ahora surge de nuevo la iniciativa de penalizar la dosis mínima de droga. Si algo ha quedado demostrado en estas largas décadas de lucha a sangre y fuego contra las drogas, es que la prohibición en nada disminuye el consumo; que la ilegalidad de las drogas no las hace menos accesibles para la gente; que prohibir y castigar su consumo lo único que ha logrado es que la violencia y la corrupción se disparen y lleguen a alturas olímpicas ( o a profundidades infernales: como ustedes quieran). Hacer que la dosis mínima sea ilegal no conseguirá nada contra el tráfico de drogas. Lo único que alcanzará es un recorte más a las libertades individuales y hacer del consumidor un delincuente de este negocio, cuando los verdaderos pillos son los que la pasan por las fronteras y acumulan cantidades obscenas de dinero. El consumidor es apenas el último eslabón de esa cadena. Y el más débil.

Este ataque a la dosis mínima es sólo una muestra más de esa forma de gobernar que cree que papá Estado debe protegernos de nosotros mismos, porque los ciudadanos de a pie somos incapaces de saber aquello que nos conviene y lo que no. Esta forma de gobernar asume una insuficiencia mental de la gente para discernir qué puede hacer con su cuerpo y qué no. Y papá Estado, en su magnificencia e infinita sapiencia, sí sabe la diferencia entre el bien y el mal, por lo que nos prohibe dañar nuestro cuerpo, nuestras "carnitas y huesitos". Hemos usado mal nuestra libertad, así que debemos ser castigados. En cambio los verdaderos delincuentes entran a las casas prestantes por los sótanos, con recibimientos de agasajo.

Ilógico desde todo punto de vista. La penalización de la droga lo único que logra es que ésta sea más costosa en las calles, lo que redunda en que los narcotraficantes intenten comerciar con más droga, logrando acumular mayores fortunas. Y a un adicto se le podrá quitar su adicción a la droga, pero difícilmente se le quitará a un traqueto su adicción a la plata fácil y a los numerosos ceros a la derecha en las cuentas bancarias. Esa es una adicción que probablemente no desaparecerá.

Además, teniendo en cuenta el neoliberalismo a ultranza que profesa el gobierno colombiano, es contradictoria esa penalización: este sistema busca minimizar en la mayor medida posible el tamaño del Estado, para que el costo de su mantenimiento sea más bajo. Para ello se fusionaron ministerios y se despidieron bastantes trabajadores. Hay que gastar menos dinero y privatizar lo que más se pueda. Ahora bien, el proyecto de ley que busca castigar la dosis mínima propone que los que sean atrapados con droga en pequeña cantidad no sean encarcelados, sino que ingresen a un tratamiento médico en busca de curar su adicción.Tratamiento que va a pagar... el Estado. No muy consecuente, si me preguntan. ¿Al fin qué: menos gasto o más gasto? Si a todo aquel que capturen consumiendo marihuana el Estado le va a pagar el tratamiento, esto se va a quebrar más rápido que un huevo en una prensa hidráulica.

Todo este embrollo de la penalización es sólo una expresión más de esa moral estúpida que aqueja a este país y su gobierno. Creer que castigar la dosis mínima va a acabar con el problema de la droga, o tan siquiera disminuirlo, es ingenuo. El acceso a la droga no será menor, su fabricación no disminuirá y ésta seguirá fluyendo como río a través de las fronteras del mundo entero. Es hora de replantear la lucha contra las drogas. También es tiempo de darse cuenta que cosas como esta son expresiones de un autoritarismo que atenta contra las más mínimas expresiones de las libertades individuales de los colombianos. Cada quien es libre de hacer de su trasero un candelero, como dicen por ahí, y no podemos pensar que el Estado debe ser un vigilante eterno de las decisiones personales, tales como consumir cualquier droga. Después seguirán el aspecto físico, las costumbres culinarias o los gustos sexuales y quién sabe que más, hasta llegar a una realidad de aspecto orwelliano.

Tanta prohibición sólo lleva a una mayor curiosidad. La prohibición gringa del alcohol sólo logró extender su consumo. Tal vez suceda lo mismo con las drogas ilegales (porque el alcohol y el cigarrillo son drogas, sólo que legales). La guerra que vivimos, y de la cual el narcotráfico es uno de los principales combustibles, lo último que necesita es más violencia desatada por las drogas y la lucha contra ellas. Prohibir, prohibir y prohibir es el arte de los autoritarios. En un país como este, con la historia que tiene y que nadie suele recordar, en lugar de la dosis mínima, lo que debería estar prohibido, como dice la canción de Rubén Blades, es olvidar.

Prohibieron ir a la escuela e ir a la universidad.
Prohibieron las garantías y el fin constitucional.
Prohibieron todas las ciencias, excepto la militar.
Prohibiendo el derecho a queja, prohibieron el preguntar.
Hoy te sugiero, mi hermano, pa' que no vuelva a pasar,
¡Prohibido olvidar!
¡Prohibido olvidar!

jueves 19 de marzo de 2009

La primera vez

(Comiendo con palitos chinos)

(Qué dijeron: este tipo "empelotó" el alma aquí)

El martes pasado se graduó de la universidad uno de mis mejores amigos. Fui a la ceremonia de grados con otros amigos a ver que tal la cosa. Además, el compadre Nicolás era el que daba el discurso de los graduandos, por lo que era indispensable que fuéramos a escucharlo. En fin, pasó el discurso y todo el resto de cosas de la ceremonia, la entrega de los diplomas y los gritos enardecidos de la multitud acalorada que respiraba los últimos centímetros cúbicos de aire que quedaban en el auditorio.

Al terminar todo el asunto, fuimos a felicitar a mi amigo, que estaba con su familia. Ahí hubo el abrazo reglamentario y la felicitación sentida, porque siempre es emocionante estar con los compadres y comadres en estas ocasiones. Pues bien, estábamos en la ronda de felicitaciones, cuando Nicolás nos dice que si queremos ir a comer. Lo primero que pasó por mi mente fue comida en la casa de él. Pero, para mi sorpresa, la familia nos estaba invitando a nosotros, los amigos, a comer a un restaurante. Seguro que da pena, pero uno termina aceptando. Se aguanta la pena.

Salimos entonces para el restaurante. Fuimos a Wok. Para los que no saben, este es un restaurante de comida oriental bastante reputado aquí en Bogotá. Y por reputado quiero decir costoso (por lo menos para mis actuales ingresos). Esto hizo que la invitación me diera aún más pena, porque era una cuenta que seguro iba a ser abultada. Además, cuando llegamos al citado establecimiento, lo único que pude pensar al verlo fue: "carajo, voy a subir como tres estratos". Muy bonito el lugar.

Entramos, nos sentamos y nos llevaron la carta, que representó todo un reto para mí: muchos platos nuevos (la mayoría de pronunciación extraña), demasiada información para ser asimilada tan rápidamente. Pero el verdadero reto iban a ser los palitos. Ya antes de llegar nos había asaltado la duda:"oiga ¿allá hay que comer con los palitos esos?". Sí, así era: dan palitos chinos para comer. De inmediato nos asaltó el miedo a hacer el ridículo con los dichosos adminículos orientales para consumir los alimentos. La mayoría nunca había ido a Wok y menos había utilizado los palitos chinos para comer. La única experta era una amiga, Sandra, que tenía una técnica bastante depurada usándolos. Por el contario, Sergio estaba bastante desconcertado frente a los extraordinarios cubiertos; las manos le temblaban al cogerlos.

Llegaron los platos y con ellos la hora de la verdad. También había pedido un tenedor, porque las posibilidades de fracasar eran altas. Cogí los palitos chinos y me dispuse a comer. ¡Lo logré! Vida berraca, sí pude. Tanta observación tenía que servir para algo. Me dí cuenta que no es tan difícil usar los cositos esos. Hasta pude comerme los vegetales con esa vaina. Por supuesto hubo una que otra caída de comida, pero para ser la primera vez que usaba palitos chinos no me fue tan mal. No soy tan torpe con las manos como había creído hasta ese día. Di cuenta de todo el deliciosos plato que pedí y quedé contento conmigo mismo por haber sido capaz de usar adecuadamente los pinches palitos chinos.

En conclusión: conocí un nuevo sitio, comí una nueva comida, pude usar los palitos chinos y salí de allí siendo menos "garra" de lo que era cuando entré. Ya puedo decir que probé comida camboyana y que la ingerí utilizando los famosos palitos chinos. Una buena adición a mi ínfima cultura gastronómica, muy basada en el A.C.P.M (arroz, carne, papa y maduro).

Sólo queda agradecer, una y mil veces, a la familia de mi amigo Nicolás por semejante invitación.


P.D. Claro que pasó por mi mente la escena de Karate Kid cuando el señor Miyagui atrapa una mosca usando los palitos chinos. ¿Será que uno alcanza tal nivel de habilidad? No creo. Con no echarse encima la comida basta y sobra.


miércoles 11 de marzo de 2009

Vértigo

En este país pasan miles de cosas todos los días. Las noticias muestran muchísimas cosas graves a diario; tantas que uno no alcanza a reponerse de una cuando ya tiene diez más encima para digerir. Y para completar todo este vértigo noticioso, la mayoría de estas eventualidades son bastante graves: robos, corrupción, estafas, asesinatos, etc. (al fin y al cabo esto no es Estocolmo). Siempre hay un nuevo tema en la agenda, un escándalo que tapa el anterior antes de que el siguiente venga y lo borre.

Además de todo eso, están los eventos personales, las cosas que nos suceden en cada jornada. Ya sea en el trabajo, el estudio, en la fiesta, en el bus o donde sea, muchas cosas nos suceden a diario que nos hacen reflexionar sobre ciertas situaciones o nos causan un impacto en nuestra forma de ver ciertos aspectos de esa vida cotidiana. Incluso a veces nos generan cavilaciones sobre temas de índole más "elevada": cuestionamientos filosóficos sobre la existencia humana, crisis religiosas, disquisiciones sobre la naturaleza. Afortunadamente eso no sucede muy a menudo o la locura ya se hubiese apoderado por completo de mi cerebro.

Y aun así, uno es tan pelotudo de no encontrar tema para escribir, como me sucedió la semana pasada. Al parecer también en esta, porque escribir sobre el hecho de no haber podido escribir parece una salida facilista y hasta pendeja. Pero es una manera de darme palo por no hilvanar ideas y salir con algo coherente para publicar en este espacio. Porque después del episodio de las "chuzadas" del DAS han sucedido otros hechos dignos para comentar, en esa avalancha de información que nos arrasa.

-"Chuzadas" del DAS
-Congreso del Polo
- Juan Manuel Santos diciendo pendejadas sobre volver a bombardear territorio de otros países.
-Uribe con ganas de mandarlo al carajo pero teniéndolo a su lado para controlarlo y que no le arruine la re-reelección.
-Germán Vargas Lleras diciendo pendejadas parecidas a las de Santos.
-Chávez haciendo populismo y amenazando con prender los aviones de su fuerza aérea.
-Beber whisky viendo un DVD de José José.
-Me regalaron un reloj.
-Me dio gripa.

Como se habrán dado cuenta, todo muy importante.

Ojalá la inspiración no me vuelva a fallar. Ya me hace falta escribir alguna vaina todas las semanas aquí. Y escribir constantemente es fundamental como parte de la disciplina de los que tenemos el embeleco extraño de llegar a ser escritores.


miércoles 25 de febrero de 2009

Chuzos

Existe en la variada, harinosa y frita (poco saludable, pero que delicia) gastronomía colombiana una plato (aunque en realidad no se sirve en plato) que es muy conocido y que probablemente la mayoría de los colombianos hemos comido: el pincho. Así lo conocemos aquí en Bogotá, pero en lugares como Medellín este delicioso manjar es conocido como chuzo. El pincho o chuzo consiste en un palito terminado en punta por el que se atraviesa carne, chorizo, papas y cuanta cosa se le ocurra al siempre ocurrente vendedor de comida colombiano. Generalmente es un plato bastante asequible: a veces incluso es tan barato que es posible dudar del orígen de la carne, porque tal vez no sea de res. Igual es muy rico y lo saca a uno de aprietos cuando el estómago apremia.

Es tan popular el chuzo que ha llegado a altas esferas para distribuirse. En vista de la crisis económica que afecta por estos días al mundo, parece que los chuzos se han convertido en una salida a tal encrucijada, tal vez más efectiva que los tímidos intentos del gobierno por controlar la crisis, que ha asumido en una frescura pasmosa. Pero la cuestión de los chuzos sí parece ser muy exitosa. El gobierno se ha puesto a distrubuir chuzos por medio de su más reputado local: el DAS. Y han "chuzado" un montón de gente.

El negocio es tan bueno que le han botado chuzo tanto a amigos como a enemigos. Antes sólo se habían repartido chuzos a esa gente de camisetas amarillas del otro lado de la calle política, un local que se llama Polo, y a otro que se llama Corte Suprema. Pero el local se ha diversificado tanto que ahora hasta a los que trabajan en el local les están dejando probar los chuzos, sin duda para que certifiquen su lealtad y compromiso con el local al que sirven y defienden. Esos chuzos grasosos y sabrosos le han tocado a todo el mundo como parte de una promoción increíble que hay en el restaurante llamada Seguridad Democrática. Alimentaria, claro está.

Ha causado un tremendo revuelo esta "chuzada" colectiva. Los chuzos suelen ser muy apetitosos, pero estos que da el DAS parece ser que no lo son, especialmente porque no son precisamente legales, de esos que cumplen con reglas y demás, esas cosas que al parecer la promoción Seguridad Democrática no tiene muy en cuenta a la hora de funcionar. Este problema con estos chuzos tiene muy preocupados a los dueños del matadero y empacadora EL Ubérrimo, principal inversionista de este negocio tan nutritivo. No se sabe si fueron ellos o no los principales promotores de esta iniciativa repartidora de chuzos, pero como principales inversionistas se pueden ver muy afectados, especialmente porque son ellos los que lanzaron la promoción.

El DAS ha entrado en crisis (de nuevo) por este episodio de los chuzos nunca pedidos y poco apetitosos. Tal vez se renueve personal en el local para buscar nuevas estrategias de mercadeo del chuzo, o tal vez sea cerrado, pero es casi seguro que los problemas persistirán mientras no se revisen las políticas del matadero El Ubérrimo y su promoción, que ya casi completa siete años en el menú.

En los días por venir se sabrá que pasará con el DAS y su negocio de chuzos. Probablemente nada, más allá de unos pocos cambios insustanciales; cambios para seguir igual.


***

Una verdadera vergüenza esta situación del DAS y la vigilancia ilegal de políticos, periodistas y jueces. El gobierno Uribe tiene una responsabilidad innegable en esta situación, ya sea por acción o por omisión: tanto si fue de la Casa de Nariño que salió de la orden de espiarlos, como si dejaron el DAS en manos de cualquiera para que haga lo que sea y obtenga todo tipo de información de los "chuzados". Yo me inclinaría más por la opción de la responsabilidad por acción. Todo es posible en la patria del Paraco Corazón.

Para una información más completa pueden mirar en la revista Semana: El DAS sigue grabando.


miércoles 18 de febrero de 2009

Cuando los sistemas atacan

Es bien conocido ese adagio que reza que "la necesidad es la madre de todos los inventos". La historia humana está llena de ejemplos de esto. Pero en estos tiempos posmodernos parece que las cosas se hubieran invertido, haciendo que sean los inventos los que crean la necesidad. El celular es el ejemplo más notorio: antes todo el mundo podía ponerse de acuerdo, concertar citas y encontrarse sin necesidad de llamarse por celular cada 30 segundos. Sin embargo, ahora parece que sin este dichoso aparato nadie pudiera concertar nada. Y no hablamos de los episodios de histeria que causa en algunas personas, especialmente adolescentes, el olvido del celular en la casa, porque eso ya lo documentó con la suficiente hilaridad el señor Andrés López. Y así con otras cosas. Los inventos de la era espacial han llegado para quedarse.

Cómo no hablar de los sistemas informáticos, inventados para solucionar los problemas de manejo de información de entidades, oficinas, institutos, universidades, etc. En vista de que la información por manejar era tanta, los sistemas surgieron como una solución de manejo y organización que buscaba facilitar a las personas el acceso a estos datos y su control. Por mucho tiempo funcionó. Pero creo que la temida rebelión de las máquinas profetizada por Terminator y Matrix está comenzando, porque hoy en día los sistemas no están facilitando las cosas, sino que las están complicando.

Me refiero específicamente al sistema de las universidades, la Nacional en mi caso. El SIA (favor no confundir con la CIA, aunque los dos tienen la posibilidad de arruinar la vida de mucha gente. Tal vez algún día el SIA también ponga y quite dictadores), o Sistema de Información Académica, es el sistema que se ha convertido en la pesadilla de miles de estudiantes de la Universidad Nacional. Gracias a este invento (ayudado además por la reforma académica a la que fue sometida la universidad), la inscripción de materias se ha convertido en un indecible viacrucis.

Porque erase una vez una universidad en la que la inscripción de materias se hacía de forma manual, llenando un formato con las asignaturas que el estudiante deseaba tomar. Sin embargo, con la cantidad enorme de estudiantes que tiene la Nacional, era apenas lógico que se buscara una forma de hacer esta inscripción de forma más expedita y cómoda, tanto para los funcionarios de la universidad como para los estudiantes. Así nació el SIA, como una solución a este pandemónium de información. Generó traumatismos al principio, claro, pero de a pocos logró que la inscripción fuera menos complicada y más rápida. Cumplía con su cometido, aun con sus errores y problemas, que todo sistema tiene.

Pero poco a poco se corrompió y pasó a ser un escalón más en la burocracia. Empezó a poner más problemas y problemas, complicaba el más simple de los trámites. Hasta llegar al momento actual, primer semestre del 2009, en el que decidió joder a todo el que pudo y ponerle todas las trabas posibles: aún más que en una oficina gubernamental. Con la reforma académica, que generó un cambio en las historias académicas, se unieron para que los cambios en las historias fueran un caos: que las materias aparecieran mal o no aparecieran, o aparecieran donde no debían estar. Y en su forma de más refinada tortura mental, logró que las materias necesarias no se pudieran inscribir, incluso siendo la última que falta por ver, el trabajo de grado (supongo que ya infirieron que este es mi caso). Por supuesto los niveles de estrés del estudiantado han subido como los precios de la canasta familiar, o los ingresos de los políticos, y el odio hacia el SIA se ha convertido en un mal endémico entre los estudiantes, cuyo descontento ya se ha manifestado hasta en la formación de grupos en Facebook, como este y este, donde incluso se ha rebautizado al sistema como Sistema de Inmunodeficiencia Administrativa y Sistema de Inoperancia Académica. Hay que ver lo creativo que es uno cuando está lleno de odio.

Uno se debate entre la inmolación o enviar a los abogados de la moto, porque la paciencia escasea frente a los problemas que pone este mugroso sistema. A todo lado que uno llama para averiguar sobre su situación académica, le dicen que hay que esperar o lo mandan a llamar a otro lado a ver qué es lo que pasa, lanzándose la pelota entre todos, pero nadie soluciona nada. Que desgracia. Mientras tanto uno penando porque no puede inscribir la pelotuda materia. Sólo queda confiar en la palabra de las secretarias, verdaderas mentes maestras que manejan los hilos de la burocracia (por lo que nunca hay que pelear con una de ellas), que dicen que poco a poco se va a solucionar todo este estercolero que ha sido la inscripción de asignaturas y los cambios en las historias académicas.

En fin, a todos alguna vez en la vida un sistema nos ha perjudicado la vida. Como me dijo un amigo, que es ingeniero de sistemas, cuando me preguntó cuál era mi quejadera con el SIA y yo le conté mi rosario de penas informáticas: "usted ya es parte del selecto 97.87% de personas en el mundo que le deben su infelicidad a algún ingeniero de sistemas". Ciertamente así es.

¡¡¡Arréglate SIA, maldita sea!!!


Post-madrazo: La vida es una cosa curiosa y divertida. Como la cuestión con el SIA ha sido un desastre, me tocó inscribir las materias de la maestría con el formato, a mano, igual que hacían los estudiantes antaño. De vuelta al origen. Tanto avanzar para volver a lo mismo. Supongo que es una versión posmoderna del círculo de la vida.

P.D. Un saludo a los compañeros de la U. Distrital (y en general a todos los que un sistema les ha desgraciado la vida, como el Power Point cuando la presentación no abre, y cosas por el estilo) que también están sufriendo con el sistema, el tal Cóndor. Creo que muchos están pensando en asesinar ese cóndor, estén o no estén en vía de extinción.



miércoles 11 de febrero de 2009

El amigo gay

Toda mujer tiene un mejor amigo; el amigo al que le cuenta todas las cosas (o la mayoría), al que le llora en el hombro, su principal confidente. El amigo en el que piensa cuando está desparchada, cuando pelea con el novio, cuando quiere salir a tomarse algo y a hablar.

Ese es el "amigo gay".

No quiero decir que este amigo siempre sea homosexual. Algunas veces lo es, pero no siempre. A lo que me refiero aquí es a que ese amigo cumple el papel del amigo gay, el hombre que se identifica tanto con la niña en cuestión que ésta empieza a tratarlo como si fuera gay o una amiga más. Este amigo se convierte en el recipiente de tristezas y alegrías de la niña, es al que llama a contarle sobre la pelea, sobre la universidad, sobre la rumba que tuvo o sobre el tipo que le está cayendo. Es el amiguito, el hermanito, el que está siempre, contra viento y marea.

El problema es que, muy frecuentemente, el "amigo gay" encuentra atractiva a su amiga. Es como ese comercial de Sprite, el que decía "tú amigo te tiene ganas". El tipo cree que está ganando puntos para que la vieja se enamore de él complaciéndola, ayudándola y sirviéndole de paño de lágrimas, pero lo cierto es que la amiga muy difícilmente se va a fijar en el "amigo gay". Ella no lo ve de esa forma.

Porque lo cierto es que cuando una mujer mete a un hombre en la categoría taxonómica "amigo", es muy poco probable que lo saque de ahí alguna vez: casos se han visto, pero son las excepciones a la regla. Una vez que la mujer ve al tipo como amigo, simplemente amigo y "yo te quiero... pero como amigo", el señor ha quedado etiquetado y encasillado para siempre en dicha categoría y sólo un cataclismo de índole apocalíptica lo va a mover a la categoría de posible enamoramiento o posible polvo. De resto es muy difícil, porque para la niña su mejor amigo tiene el mismo atractivo sexual de un oso de peluche. Posiblemente Winnie Pooh.

En cambio el hombre, que no por tener dos cabezas es más inteligente, no hace esta distinción tan tajante y por eso la embarra. A menos de que en definitiva no encuentre a su amiga ni un poco atractiva, existen posibilidades de que se fije en ella. Y ahí vienen los problemas. Enamorarse de la mejor amiga no es precisamente lo más sabio que se puede hacer (en realidad, enamorarse ya es problemático). La vieja no se va a fijar en usted, sus probabilidades son mínimas. Mejor mire para otro lado. Ser un buen amigo, al que una mujer recurre cuando busca ayuda y consejo es muy chévere, se siente muy bien. Pero por favor, trate de no enamorarse de su amiga. Es por su bien. Sí se puede ser amigo y nada más.


Dedicado a todos los que, como yo, tienen un talento innegable para convertirse en el "amigo gay". :D


P.D. 1: Uno no tiene la culpa de tener amigas tan bonitas.
P.D. 2: Que divertido es burlarse de uno mismo.


miércoles 4 de febrero de 2009

La pachanga libertaria

Se impone escribir sobre las liberaciones.

Con gran alegría hemos visto la liberación de unos cuantos secuestrados que tenían las Farc. Muy pocos en realidad para todos los que están en la selva, pero no por eso menos importante. El domingo liberaron a cuatro de ellos, miembros de la policía y el ejército, y ayer liberaron a Alan Jara, exgobernador del Meta, que resultó ser todo un personaje. Pero vamos en orden.

Lo primero que me parece necesario mencionar, es que es un completo colmo que a los recién liberados, que vienen de unas condiciones bastante precarias y con enfermedades a cuestas, se les lleve directamente del aeropuerto a una rueda de prensa; en el caso de los uniformados, al Palacio de Nariño. Creo que lo primero que se debería hacer es internarlos rápidamente en un hospital y hacerles todos los exámenes habidos y por haber, en aras de saber en qué condiciones de salud vienen. Pero claro, aquí prima el espectáculo y la propaganda. Es una verdadera falta de respeto someter a eso a alguien que viene de la selva después de muchos años de cautiverio. Pero ni modo, así es mi Colombia.

La rueda de prensa-alocución presidencial del domingo, muy parecida a la de cuando el Jaque, excepto por el pequeño detalle del soldado cantor. Desastroso. Pero bueno, haciendo la salvedad de las circunstancias, uno puede tolerar en cierta medida la cosa de la canción compuesta en el secuestro y demás. Pero de verdad que el soldado tiene poco de cantante y compositor. Mas, siendo la canción de alabanza a la Operación Jaque, pues es más que claro que la cancioncita va a estar rodando por ahí dentro de poco y va a ser un hit en las emisoras nacionales. Además, Jhonny Rivera va a estar metido en el asunto, lo que la va a hacer exitosa, sin duda. Con ese talento del señor Rivera, eso va a ser una maravilla, un deleite acústico. Muchas gracias por tu idea Papuchis, no alcanzamos a agradecértelo.

El presidente se salió de los chiros, como raro, y en la rueda de prensa-alocución presidencial sacó a Piedad Córdoba del proceso. Gracias a la ira santa del mesías del Ubérrimo casi se va todo al demonio, dejando a Jara y a Sigifredo López en la manigua. Muy inteligente la decisión del señor presidente de sacar a la persona que hizo los contactos, tenía las coordenadas de entrega de los secuestrados, había manejado todo el proceso y sabía con quien estaba tratando. Casi nada. Pero claro, como los cogieron en su "mentirilla piadosa" y se supo que sí estaban siguiendo los helicópteros de la Cruz Roja, entonces se les subió la bilirrubina y quisieron sacar a la directa responsable del éxito de la operación. Menos mal se echó para atrás y dejó a Piedad Córdoba hacer su trabajo. Si no, la pachanga libertaria se hubiera acabado pronto.

Por la "chiripiorca" del presidente se atrasó un día la liberación de Alan Jara, que debería haber sido el lunes. Pero afortunadamente ayer se concretó el asunto y Jara quedó libre. Llegó al aeropuerto de Villaveciencio cerca de las dos de la tarde y de ahí salió a la rueda de prensa. Y que rueda de prensa. Es increíble la presencia de ánimo de ese señor, teniendo en cuenta por lo que pasó: un tipo con muy buen humor, que hizo gracia de una experiencia tan terrible como un secuestro de siete años. Memorable cuando contó lo de la comida. En fin, todo un personaje, como ya se dijo.

Lo más notorio fue el hecho de que no salió alabando al gobierno de Uribe. De hecho, fue todo lo contrario, y dijo las verdades que a muchos no les gusta escuchar: que el presidente Uribe no ha hecho mucho por la libertad de los secuestrados y que a él le conviene esta guerra inmunda que vivimos. También señaló la falta de voluntad de este gobierno para hacer el acuerdo humanitario, algo que, como lo dijo Jara, en nada debilitaría la todo poderosa seguridad democrática. Que buena cosa, me cayó muy bien el hombre. Pero claro, no se harán esperar las réplicas de la caterva de lambones del uribismo, que llenarán las páginas de periódicos y revistas con columnas diciendo que lo de Jara es sólo un asunto de resentimiento o de estrés postraumático, síndrome que extrañamente no sufren aquellos que salieron del secuestro alabando a la seguridad democrática. Ya veo a María Isabel Rueda y su pésima forma de escribir o a Alfredo Rangel con sus cifras mágicas diciendo que Jara está loco y es un desagradecido. La verdad siempre le duele a este gobierno y a su corte de lambiscones.

Ahora falta Sigifredo López. Esperemos que todo salga perfecto y también se pueda celebrar la libertad del ex diputado del Valle.

Queda por decir que siempre estos eventos son una oportunidad para hacer mofa del cubrimiento periodístico. Llama poderosamente la atención que los periodistas preguntan lo que ya les dijeron:

Yves Heller(CICR): ... irán tres delegados de la CICR y ...
Periodista flaco con cara de gil del canal Caracol: ¿cuántos delegados de la CICR van?

¡Te acaban de decir, carajo!

La otra cosa es que transmiten mucho tiempo algo que se puede decir en una nota corta. El domingo, desde las once de la mañana estaban diciendo que en contados minutos llegaría el helicóptero con los liberados. Llegaron como a las siete de la noche. Ayer con Alan Jara, estaban transmitiendo desde temprano, fuera del aeropuerto donde casi no los dejan entrar, y hablando con cualquiera que alguna vez lo hubiera visto en su vida, y con primos, tíos, abuelos, hermanos, los peces del acuario en una bolsa, el perro, el gato. Exagerada la cosa.

Y para completar, no hacían más que preguntar lo mismo una y otra vez, aún el día de hoy, que le están preguntando lo mismo de ayer.

Bueno, seguir con la alegría de las liberaciones y que se concrete con fortuna la de Sigifredo López. Por ahora, que los uniformados celebren su libertad, al igual que Alan Jara, que le tenían tremenda fiesta en Villavicencio.

¡Pase la mamona, camarita!


P.D. ¿Por qué el título? Porque Mabel Lara, la presentadora del canal Caracol, llamo a todo esto la fiesta de la libertad, así que yo quise ponerle un toque más criollo.


miércoles 28 de enero de 2009

Ayúdese: no lea autoayuda

Leí hace unos días un libro bastante particular que me recomendó mi hermana: Tratado de culinaria para mujeres tristes de Héctor Abad Faciolince. Es un libro corto y muy bien escrito, como era de esperarse siendo el autor quien es. Y digo que es particular porque es una extraña forma de poner por escrito unas ciertas ideas sobre la existencia humana, en especial la femenina. Ya el nombre llama la atención y da por sentado que la lectura por hacerse va a ser algo distinto, no lo que siempre se lee. Y así es. Aunque haya recetas de cocina (bastante peculiares, por cierto), a la larga eso sólo termina siendo una excusa para hablar de cosas más profundas, para hablarle a las mujeres sobre lo que sienten y piensan. Es un libro de complejidad, pero en traje de simplicidad.

Mientras discutía con mi hermana acerca del libro (por Google Talk, que no es lo mismo que una buena charla, pero bueno, sirve a su propósito), y se decía lo obvio, que el libro muy bueno, que Héctor Abad Faciolince es una maravilla, etc., ella me dice algo bastante llamativo: que parecía un libro de esos de autoayuda. Aunque en principio pensé que lo que decía era una blasfemia del tamaño de una catedral, luego llegamos a la conclusión de que sí podía ser tal cosa, pero en forma de parodia. Y creo que es una forma muy válida de verlo: una burla a esa cosa absurda que son los libros de autoayuda y superación personal.

Porque este libro del señor Abad tiene algo de lo que los libros de autoayuda carecen, y mucho: creatividad. Además de una muy buena prosa. Y no tiene esas cantidades enormes de melaza y obviedad que abundan en la autoayuda. En resumidas cuentas, es un buen libro.

Los libros de superación personal son una colección de soluciones obvias a los problemas de la vida humana, reunidas en decálogos, listas y consejos que más parecen un manual de algún artefacto eléctrico que un libro que habla sobre el ser humano. Tales libros no se acercan siquiera un poco a la verdadera conplejidad de la vida humana. Y sin embargo se cree que aplicando estos "simples pasos" la felicidad está asegurada y esperando a la vuelta de la esquina; la misma esquina por la que usted siempre pasaba, pero al parecer no se había percatado de que la felicidad estaba ahí sentada con un letrero de neón que notificaba su presencia. No creo que así sea. No creo que los pasos de la existencia sean simples y con seguir tal o cual regla todos alcancemos nuestra porción de felicidad y bienestar. La realidad es más variada, no todos debemos, ni podemos, recorrer el mismo camino (ni nos sentimos cómodos haciéndolo).

Aunque hay que verle el lado amable: más de un sicólogo varado (o cualquier varado) habrá salido de pobre vendiendo millones de libros repletos de estos consejos insulsos. Sin duda un acto de gran ayuda para la economía, para la circulación del capital y para la generación de empleo.

En la buena literatura sí hay conocimiento de la vida, sí hay buenos retratos de lo humano y de allí se pueden sacar más lecciones que de toda la autoayuda junta. La vida no es fácil, no es obvia y no se desplaza en línea recta por una camino sin baches. La vida no se soluciona con decálogos ni listas sosas y obvias. Y mucho menos con saber quién demonios se llevó el queso.

Así que ayúdese: no lea autoayuda. Hay muchos y excelentes libros por ahí rodando que hablan más y mejor de la vida y la existencia humana y que le van a ser de más utilidad. Sólo que hay que esforzarse un poco más en su lectura.