viernes, 18 de abril de 2008

Cosmopolita mi...

Los colombianos tenemos una molesta tendencia a sobrevalorar nuestros logros. Por alguna razón agrandamos cualquier pequeño triunfo que haya tenido alguien en el deporte, las artes, la política, etc. (incluso nos enorgullecemos de gente con algún grado de parentesco con colombiano, así sea como en trigésimo sexto grado y la persona en cuestión ni siquiera sea nacida en Colombia). Aún más, los avances que ha tenido el país parecen a nuestros ojos más grandes de lo que en realidad son. No sé por qué pasa esto, tal vez nacemos con lentes de aumento incorporados, pero siempre hemos tenido complejos de superioridad por cosas que en realidad son muy relativas, como lo del segundo himno nacional (quién carajos hizo el concurso) más bonito del mundo después de la Marsellesa. O lo de Bogotá como la Atenas suramericana, cuestión decimonónica que nada tiene que ver con la situación actual de la ciudad.

Y ya que hablamos de Bogotá, es hora de pensar bien la sobredimensión que el desarrollo bogotano tiene a los ojos de los que habitamos esta ciudad. Ahora, no voy a negar que el desarrollo urbanístico de Bogotá en los últimos diez o quince años ha sido enorme, que la cultura ciudadana mejoró cantidades (aunque está empezando a decaer), que la ciudad está más organizada y bonita. Y más grande, mucho, mucho más grande. Pero también hay que decir que aunque la gente cree que esta ciudad es cuasi de primer mundo, todavía le falta bastante para eso. Y lo que digo lo digo porque me parece el colmo que en esta ciudad después de las once de la noche uno ya no consiga en que carajos irse para la casa (excepto por los taxis). Obviamente no en todos los sectores de la ciudad es lo mismo, pero ya me ha pasado en sectores distintos y dudo que sea cuestión de mala suerte.

El Transmilenio es un toque de queda disfrazado. En mi caso, que vivo cerca al portal de la calle 80, en la mayoría de troncales no me pasa transmilenio después de las 10:30, lo que es una basura teniendo en cuenta que la troncal de la 80 fue la primera que se hizo junto con la de la Caracas. Sin mencionar que a esa hora es que la rumba está poniéndose buena y a uno le toca largarse. Entonces toca salir raudo y veloz a las diez de la noche de donde uno esté porque si no se jode. Por lo menos yo tengo otras opciones, ¿pero los que viven en lugares a los que sólo pueden llegar en el dichoso y rojo transporte de ganado?

Pero las otras opciones también están fallando. Que uno no encuentre transporte por la noche, tenga que caminar buscándolo y además de eso vea que pasan buses, pero para el lado contrario al que uno va, es bastante frustrante, especialmente cuando se está en un sector como Usaquén, que no es precisamente el hueco más horrible de Bogotá. Y aún más frustrante si la casa de uno queda en la quinta porra, prohibiendo por completo subirse a un taxi por miedo a que el numerito del taxímetro al final del viaje le cause a uno un ataque cardíaco. Entonces Bogotá no es tan cosmopolita como dicen, porque las grandes ciudades del mundo siguen moviéndose de noche y dan opciones para transportarse a la madrugada, como en Nueva York, donde después de cierta hora (como media noche), el metro no pasa con la misma frecuencia, pero se envía uno cada hora; así uno sabe que puede esperar pero que seguro llega el mugre metro y se puede llegar a la casa (o a donde sea que vaya). En cambio aquí uno puede esperar tres cosas: ver el amanecer, morir de hipotermia en una acera o que lo roben (claro que esperando el metro también lo pueden robar). Y el bus no pasó.

Entonces mi gente, el cosmopolitismo bogotano yo lo pondría en duda. Que haya muchos centros comerciales, zona rosa, bares absurdamente costosos (una cerveza de $7000 es una cosa hasta inmoral) Hard Rock Café, alcalde gomelo, traquetos y prepagos para tirar pa'l techo y que en los centros comerciales del norte la tasa de personas rubias aumente exponencialmente (incluyendo los rubios de tarro) no lo es todo. Si algo tan elemental como el transporte público no funciona, difícilmente se puede hablar de una ciudad cosmopolita, así todos aprendamos a hablar inglés. Una ciudad cosmopolita se mueve todo el tiempo, permite vivirla y recorrerla a todas horas. Aquí vamos mejorando, pero todavía no clasificamos, así la óptica aumentada propia de la colombianidad nos diga lo contrario.

7 comentarios:

Daniel Forero dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, esta ciudad tiene un problema de transporte el berraco, aparte de que si uno no tiene para taxi muy probablemente le toque quedarse por fuera, o donde un familiar que viva en un sector a donde si llega el transporte, también es el sobrecupo tan absurdo,las sillas ahora son una ilusión que aveces beneficia a los mas viejitos (o al mas gamín que no sede el puesto), pero es que desafortunadamente en este país solo cuentan las "protestas" organizadas por los medios masivos, alguno se enteró de la propuesta contra transmilenio de ayer? yo me enteré ayer por la noche llenando a mi casa y adivinen en que estaba montando... hay que hacer algo, pero toca unidos, pq de otra manera ni modo de que llegue a ser algo de verdad importante que de mensaje. Bueno ya es mucho para este comentario, lo dejo que me acoerdé que voy a poner una queja en la página de TM por el servicio tan malo de alimentadores en ciudadela colsubsidio.

Mafe dijo...

Estamos de acuerdo, Bogotá ha crecido en cultura y en infraestructura a pasos agigantados, incluso varias ciudades alrededor del mundo, (1,2,3er mundo) la ha tomado como ejemplo de desarrollo. Eso está bien, pero todavía falta, y no se puede aflojar.
Lo de TM es cierto, el sistema tuvo un buen comienzo, pero todavía le falta mejorar, la idea es buena, embarrada que la burocracia se lo haya comido.

Lo de protestar me parece absurdo, lo único que van a hacer mil personas contra TM es hacer que los que no participan se frieguen! y ellos que culpa?

Esteban Dublín dijo...

Estimado Iván, es cierto que a Bogotá le falta para ser una verdadera ciudad cosmopolita, pero también es cierto que es un cuento. Tal vez el mejor y más delirante de todos.

yoymimismo dijo...

Son muchas Bogotá...No hay una sola...Tienes razón.

Bendigo tus letras, especialmente hoy bendigo al ser que las escribe.

Paz en tu vida

Isaac

FRANCO dijo...

Con respecto a la primera parte: cuando trabajé en Caras tuve que hacer una vez un reportaje sobre un "colombiano" que 'salió' en Constantine, la película de Keanu Reeves. No me equivoco si digo que de colombiano tenía más John Leguizamo (y eso). Ni hablar del pedazo en que supuestamente salía: dos segundos de primer plano en una escena cuando el protagonista entra a un bar. No fueron más. Y a eso se le dieron cuatro páginas... como dice un amigo: "y después dicen que el hijueputa es uno".

Sr. Bicho raro dijo...

Palabras sabias y ciertas en ambos sentidos....

El ego colombiano hace que cualquier persona que hace algo chiquito en otro país, se multiplique por mil, pero sin embargo nadie hace lo mismo por alguien que hace algo grandote en el interior de la nación, extraño verdad???

En cuanto a la basura del sistema de transporte tambien estoy de acuerdo, eso de trasmilenio es lo peor, es un karma llegar a cualquier lado y lo peor es que uno debe ajustarse a ellos en vez de ser lo contrario, hace mucha falta CMR, y lo peor de todo es que es lo mejor de lo peor...

Korsario dijo...

che! ivan... qué te puedo decir sho?

Eso del transporte 24 horas sería bellísimo para esta ciudad, sobretodo para uno que como buen asalariado, le toca medio moler hasta altas hora de la noche, salir a lidiar borrachos, y de ñapa a esperar un condenado bus que me lleve cerca de la ruta del bus que me lleva para mi casa.

Cosmopólita.... eso es como de la NASA no? por lo de cosmo digo yo; además que el termino si no ando mal en la cuestión de las palabras esas es que se refiere al "ciudadano del mundo"