Está por estos días en Bogotá una exposición con obras del famosísimo (por más de quince minutos) Andy Warhol. Era de esperarse que congregara mucho esnobismo y egos inflados en un recinto, por lo que mi pensado era ir cuando la fiebre hubiese disminuído un poco. No obstante, me invitaron a la inauguración, el pasado miércoles, y me fui para allá: cómo decir no al vino y los pasabocas gratis.
Efectivamente y como había previsto, en el museo se congregó una gran muestra de chocolocura y esnobismo. Según mi hermana (artista plástica ella) se han visto peores cosas y concentraciones de loquera. Teniendo en cuenta lo que ví ese día, no quiero imaginarme como han sido las exposiciones que ella ha visto. Demasiado chocoloco por ahi, con unas pintas más bien extrañas, unos queriendo parecerse a Warhol, otros tratando de crear una apariencia "superirreverente" y algunos más que seguro son daltónicos. A mi me perdonan, pero cuando una persona realmente tiene su pinta rara y su cuento, se nota; también se nota cuando lo que buscan es llamar la atención. De esos había hartos.
En fin: estaba recorriendo la exposición y viendo en vivo y en directo las sopas Campbell y las Marylins. Mi hermana me explicaba ciertas cosas que para mi no eran claras sobre la obra del señor Warhol. Viendo y recorriendo la exposición, poniendo cuidado a las obras y al entorno de orates. Y entonces sucedió. Mientras veía una de las fotos Polaroid expuestas, en la que aparecen una hoz y un martillo, por detrás de mí se acercó una mujer alta, con acento extraño y una pinta de "yo soy una artista re chocoloca e intelectual" con un moño azul enorme en su cabello. Abre la boca y dice...
Antes de continuar con el manantial de sabiduría que brotó ese día de la boca de la mentada señora, es prudente hacer un pequeño ejercicio, bastante escolar.
Favor identificar la siguiente imagen:
- Es una esvástica, Proesor. Es el símbolo de los nazis.- Muy bien. Ahora identifiquen esta:
- Es la hoz y el martillo, el símbolo de los comunistas.- Excelente niños.
¿Nada parecidos, verdad? No sólo son muy diferentes a la vista, sino que además simbolizan dos cosas completamente distintas. Unos cuantos millones de muertos en la historia pueden dar cuenta de ello. Se parece más la mierda a la pomada. Y sin embargo, como la imbecilidad no conoce límites...
Volviendo a la señora del moño colosal, se acerca acompañada por una amiga, ve la foto y se inicia la conversación brillante que sigue:
Chocoloca del moño: mira, la suástica.
Amiga: Ah, ¿era judío?
Chocoloca del moño: no, era checo.
(!!!)
La carcajada me subió imparable por la garganta. Tuve que salirme de la sala y pasar a la siguiente. No lo podía creer: no sólo confundió la esvástica con la hoz y el martillo, sino que además afirmó que Warhol era checo. Y no olvidemos que la señora piensa que por ser checo no se puede ser judío. Demasiadas burradas para treinta segundos. No entiendo cómo se puede confundir la esvástica con la hoz y el martillo. No entiendo cómo alguien piensa que por ser checo no se puede ser judío. Y no entiendo cómo, cuando Warhol es lo más gringo de la vida (de hecho, la exposición se llama Mr. América), alguien puede decir que era checo (y si se refería a su ascendencia, su familia era eslovaca, no checa).
Esta vaina definitivamente llegó al tope de mi conteo de estupideces. De no creerse algo así. No hay derecho a tener una salida de este tipo, y menos cuando uno está posando de intelectual y artista y yo no sé qué más. Por gente así es que el mundo del arte va de culo pa'l estanco. Como siempre digo: hay que ser muy bestia.
Se le recomienda a la señora un repasito de historia (Wikipedia sirve). Y de pronto un examen en los ojos no estaría mal.
Igual, vayan a ver la exposición. Está muy buena, a pesar de los personajes que debe uno toparse por ahí. Vale la pena ver las serigrafías del señor don Warhol, así como las fotografías y demás obras expuestas. Y recordar cuando Homero Simpson sueña que Andy Warhol le está lanzando las famosas latas de sopa.