Dios sabe que yo tendría dificultades para ser jurado del Factor X; no podría contener la risa, y me reiría de tal forma, burlona y humillativamente, que probablemente todo resultaría en mi asesinato a manos del aspirante a cantante. Sería muy difícil no hacerlo, teniendo en cuenta los personajes curiosísimos que se presentan en ese programa.
Anoche fue emitido el primer capítulo del programa de este año. En general no veo el reality, pero las audiciones no me las pierdo: son una fuente increíble de carcajadas. Audiciona cada esperpento, por Dios. Y todos creen ser los mejores cantantes del mundo. Eso es lo más curioso. Hacen filas larguísimas para presentar la audición, aguantan sol, lluvia, incomodidad, etc., esperando para ver a los jurados del programa; llegan y hacen una presentación espantosa, resultando en el obvio no de los jueces, y entonces estallan en una rabieta histérica y dicen que los jueces no saben un carajo de música: ¿acaso no es al criterio del trío ese que se están sometiendo? Pero si les hubieran dado un sí, entonces son lo mejor del mundo y la tienen clara con la música. Curioso, repito.
Todos creen tener un talento sin descubrir, un don asombroso para cantar y deslumbrar públicos alrededor del mundo. Pero lo cierto es que la gran mayoría no cantan ni un cumpleaños. Por ahí de vez en cuando hay alguno con una voz decente, sin embargo, por ese, hay como mil perfectos petardos para cantar.
Y no sólo es la cantada. Algunos se van de creativos haciendo un "performance". Resultado: en el 90% de los casos es un ridículo de proporciones épicas. Recuerdo, de hace unos años, una señora imitando a Shakira: casi me muero de risa. Bueno, fue una sensación a medio camino entre la risa y el asco. Las contorsiones y el baile se le verán muy bonitas a doña Shakira, pero en esa señora eran algo grotesco. Y así otras: gente en túnicas, con las caras pintadas, con fuego y malabares. En fin: de todo en el repertorio del ridículo.
Como público, a las audiciones del programa se les puede sacar mucho provecho; no en lo musical, pero si mucho en cuanto al humor. Es gracioso ver a la gente deshaciéndose de su dignidad para triunfar en el programa. Es comiquísimo ver como en realidad creen tener una voz privilegiada, a pesar de que en la realidad botan unos alaridos que hieren los tímpanos. Y es muy entretenido ver a los que se llenan de odio con los jurados, los insultan y quieren matarlos ahí mismo. Anoche uno le dijo a Marbelle: "sabe que, usted puede ahorcarse cono su collar de perlas". Casi me ahogo de risa. Además, vuelvo a lo mismo: si creen saber más de música que los jurados del programa, ¿por qué no hacen carrera por otro lado en vez de someterse a ellos, a sus burlas y demás? Seguro, ese es un trampolín tremendo para darse a conocer, pero hay que tener un poquito de dignidad.
Y de vergüenza. Eso hay que regalarles a los "cantantes" del Factor X: el don de la vergüenza. La familia lo quiere mucho a uno y le dicen que canta muy bonito, pero creo que la objetividad no es precisamente el centro de esa apreciación. Entonar y medio afinar en las reuniones familiares no quiere decir que uno realmente tenga talento para cantar. La otra cosa es que, en la medida de lo posible, no se vayan de payasos con sus "performances" en la audición. Joder, si realmente canta bien, la voz habla por sí misma, sin olvidar la actitud durante la interpretación. No son necesarios los malabares, los disfraces, ni rifas juegos y espectáculos. Un poquito de vergüenza y dignidad, por favor.
Aunque mejor no, con eso puedo seguir riéndome viendo esas audiciones. Eso haré esta noche: seguir carcajeándome con los participantes del dichoso reality, aspirante a encontrar casos parecidos a los de Paul Potts y Susan Boyle. Por ahora no ha salido mucho; esperemos un hallazgo magnífico. De cantantes, porque payasos y humoristas han encontrado en cantidades.
P.D. 1 : Sigue siendo patético José Gaviria imitando a Simon Cowell.
P.D. 2: El Factor X debería ser considerado programa de humor: por lo menos la fase de audiciones. Después se vuelve una mamera, con la gente botando por el más bruto para cantar, pero que les cae muy bien por sufrido, bonito o yo que sé.
Anoche fue emitido el primer capítulo del programa de este año. En general no veo el reality, pero las audiciones no me las pierdo: son una fuente increíble de carcajadas. Audiciona cada esperpento, por Dios. Y todos creen ser los mejores cantantes del mundo. Eso es lo más curioso. Hacen filas larguísimas para presentar la audición, aguantan sol, lluvia, incomodidad, etc., esperando para ver a los jurados del programa; llegan y hacen una presentación espantosa, resultando en el obvio no de los jueces, y entonces estallan en una rabieta histérica y dicen que los jueces no saben un carajo de música: ¿acaso no es al criterio del trío ese que se están sometiendo? Pero si les hubieran dado un sí, entonces son lo mejor del mundo y la tienen clara con la música. Curioso, repito.
Todos creen tener un talento sin descubrir, un don asombroso para cantar y deslumbrar públicos alrededor del mundo. Pero lo cierto es que la gran mayoría no cantan ni un cumpleaños. Por ahí de vez en cuando hay alguno con una voz decente, sin embargo, por ese, hay como mil perfectos petardos para cantar.
Y no sólo es la cantada. Algunos se van de creativos haciendo un "performance". Resultado: en el 90% de los casos es un ridículo de proporciones épicas. Recuerdo, de hace unos años, una señora imitando a Shakira: casi me muero de risa. Bueno, fue una sensación a medio camino entre la risa y el asco. Las contorsiones y el baile se le verán muy bonitas a doña Shakira, pero en esa señora eran algo grotesco. Y así otras: gente en túnicas, con las caras pintadas, con fuego y malabares. En fin: de todo en el repertorio del ridículo.
Como público, a las audiciones del programa se les puede sacar mucho provecho; no en lo musical, pero si mucho en cuanto al humor. Es gracioso ver a la gente deshaciéndose de su dignidad para triunfar en el programa. Es comiquísimo ver como en realidad creen tener una voz privilegiada, a pesar de que en la realidad botan unos alaridos que hieren los tímpanos. Y es muy entretenido ver a los que se llenan de odio con los jurados, los insultan y quieren matarlos ahí mismo. Anoche uno le dijo a Marbelle: "sabe que, usted puede ahorcarse cono su collar de perlas". Casi me ahogo de risa. Además, vuelvo a lo mismo: si creen saber más de música que los jurados del programa, ¿por qué no hacen carrera por otro lado en vez de someterse a ellos, a sus burlas y demás? Seguro, ese es un trampolín tremendo para darse a conocer, pero hay que tener un poquito de dignidad.
Y de vergüenza. Eso hay que regalarles a los "cantantes" del Factor X: el don de la vergüenza. La familia lo quiere mucho a uno y le dicen que canta muy bonito, pero creo que la objetividad no es precisamente el centro de esa apreciación. Entonar y medio afinar en las reuniones familiares no quiere decir que uno realmente tenga talento para cantar. La otra cosa es que, en la medida de lo posible, no se vayan de payasos con sus "performances" en la audición. Joder, si realmente canta bien, la voz habla por sí misma, sin olvidar la actitud durante la interpretación. No son necesarios los malabares, los disfraces, ni rifas juegos y espectáculos. Un poquito de vergüenza y dignidad, por favor.
Aunque mejor no, con eso puedo seguir riéndome viendo esas audiciones. Eso haré esta noche: seguir carcajeándome con los participantes del dichoso reality, aspirante a encontrar casos parecidos a los de Paul Potts y Susan Boyle. Por ahora no ha salido mucho; esperemos un hallazgo magnífico. De cantantes, porque payasos y humoristas han encontrado en cantidades.
P.D. 1 : Sigue siendo patético José Gaviria imitando a Simon Cowell.
P.D. 2: El Factor X debería ser considerado programa de humor: por lo menos la fase de audiciones. Después se vuelve una mamera, con la gente botando por el más bruto para cantar, pero que les cae muy bien por sufrido, bonito o yo que sé.
