lunes 25 de enero de 2010

Colombia: el riesgo es que te puedas enfermar.

Empecemos con una aclaración:

Emergencia social: Dícese de la situación en la que los millonarios están dejando de ganar dinero por culpa de los pobres que, abusivamente, exigen sus derechos fundamentales.

Es esta la definición que de emergencia social parece tener el actual gobierno. La ya deficiente atención de las entidades de salud ahora quiere ser reforzada. Los costos de los tratamientos médicos de los llamados tratamientos noPOS ahora van a tener que ser asumidos por el usuario, ya sea con un crédito, con sus cesantías o con lo que tenga. Y si no tiene nada, pues buena suerte en la otra vida. Si antes la posibilidad de morir en la entrada de algún hospital por falta de atención era alta, ahora puede tener por seguro que si no tiene dinero, está muerto desde que sale de su casa.

Esta reforma criminal a la salud es la mejor forma que encontró nuestro preclaro gobierno para salvar el sector salud. Y por sector salud me refiero al puñado de ricos que controlan las EPS. Una vez más, haciendo gala de su carácter de Robin Hood a la inversa, el gobierno de Uribe busca proteger los intereses de los poderosos mediante la expoliación y el abuso a la clase media y baja. Ahora las EPS van a tener patente de corso para seguir escamoteando los servicios de salud a los que todos tenemos derecho.

Los servicios no POS, ahora llamados "prestaciones excepcionales en salud", serán peor de inalcanzables. Un comité médico debe aprobar estos tratamientos y el afiliado debe financiarlos total o parcialmente. Es decir, tenemos que pagar lo que es obligación del sistema de salud. Y para colmo, quien solicite dichos tratamientos será sometido a un estudio de ingresos y de patrimonio individual y familiar. Todo esto puede resumirse: si no tienes dinero, muérete. Para sacarse una muela habrá que empeñar las joyas de la mamá, los electrodomésticos si necesita una cirugía, y vender casa y carro en caso tener cáncer.

Para completar, se van a restringir las tutelas: el único mecanismo para defenderse de la inoperancia y la mezquindad de las EPS (De un plumazo, la salud dejará de ser derecho fundamental en Colombia). La reforma sancionará a los médicos que se alejen de los parámetros del POS y "causen daños al sistema general de seguridad social en salud". Lo cual quiere decir que cualquier médico que ose hacer bien su trabajo y formule los exámenes, medicamentos y tratamientos adecuados, será multado. Esa gente con ética sale muy costosa.

Palabras más, palabras menos, es esto lo que buscan hacernos ahora. Infórmese mejor aquí y aquí.

Se pregunta uno cómo alguien quiere reelegir este gobierno. "Porque ya se puede viajar por carretera", responderán los defensores de siempre con el único argumento que tienen. Espero que el viaje por carretera les sea de mucha utilidad a la hora de ir al médico. Espero también que los guerrilleros muertos les sean de provecho cuando un familiar se enferme. En muchos aspectos puedo entender el apoyo a Uribe y su gobierno, pero frente a esto no encuentro ningún argumento racional para el apoyo de alguien ( a menos, claro, que ese alguien sea millonario; tal vez su negocio sea la salud).

Aquí estamos hablando de un derecho tan básico como el de la salud, el cual está siendo negado a todo aquel que no tenga dinero. No es cuestión ya de discursos políticos ni polarización, de mamertos ni godos. Es cuestión de defender algo tan fundamental como poder ir a un médico cuando uno esté enfermo. ¿Seguirá usted apoyando a Uribe cuando su hijo muera por falta de atención en un hospital? ¿Será consuelo la muerte de Raúl Reyes y que los bandidos estén acorralados en sus pocilgas selváticas? ¿El patriotismo exacerbado y los madrazos a Chávez le servirán de algo cuando una cirugía costosísima sea su última esperanza de vivir, o la de algún familiar suyo?No podemos permitir seguir en el poder a un gobierno que hace este tipo de reformas. No podemos reelegir a quien comete este tipo de crimen.

martes 19 de enero de 2010

Payasos políticos (o de cómo las elecciones son mejor opción que vender almuerzos)

Todos sabemos que la política es un ejercicio siniestro, corrupto, enfermo, deshonesto, engañoso; básicamente sucio y falto de honor. Nuestra historia así lo confirma. La actualidad lo hace más que patente. Pero en los últimos tiempos ha venido a sumarse una nueva característica a este ejercicio: la payasada. Los payasos siempre han hecho parte de la política, pero últimamente esta tendencia se ha hecho más protuberante. Podría uno mencionar el ejemplo de siempre: Chávez. Lo que pasa es que ese es un payaso megalómano y demente, entonces es como peligroso. Pobres venezolanos.

Aquí hablemos de payasos un poco más inofensivos y de la tendencia payasa de nuestra chibchombiana política. Recordemos a ese grande payaso que es Moreno de Caro, con sus gráficas demostraciones, sus eslóganes curiosos, su robo de tapas de alcantarilla y su voz aguardientosa y desagradable. Cualidades todas que le valieron la embajada en Sudáfrica. La meritocracia uribista es una cosa curiosa, ¿no?

Y no olvidemos que el actual embajador en la nación africana es Édgar Perea, sucesor de Moreno de Caro. Colombia tiene que tener en muy poca estima sus relaciones con Suráfrica.

Cómo olvidar al concejal Lucho, lustrabotas insigne y político particular. Para su desgracia, consideró a Moreno de Caro un ejemplo y para promover la 'vasectonomía' blandió un pene de goma en pleno Concejo. Después de eso nadie puede tener fe en la política. Apareció en un reality de famosos. Alguna vez dijo estar 'irónico', es decir, lleno de ira. Delicioso personaje.

Ayer, Juan Manuel Santos anunció que los candidatos por el Partido de la U jurarán no estar vinculados con grupos criminales; muestra de compromiso con la verdad y de honestidad. Porque para los políticos colombianos no hay nada tan obligante como un juramento y nunca dicen mentiras, ¿verdad? Serían incapaces de jurar en vano y de engañar a los electores. Payasada máxima.

Esto como abrebocas de las elecciones por venir. Elecciones en las cuales pueden participar dos personajes de nuestra fauna local: el 'Tino' Asprilla y Javier Hernández Bonnet, este último ya confirmado. El que más me preocupa es el 'Tino'. Dicen por ahí que el partido ADN le está proponiendo se lance como candidato al Congreso. Espero no lo haga. Aunque siempre ha representado para mí el perfecto ejemplo del gamín con plata, sus años como futbolista sembraron en mí una profunda admiración por él. Y no quiero que se vuelva político porque forzosamente perdería mi confianza. Además, ¿se imaginan ustedes al 'Tino' hablando en el Congreso?:

- A continuación, el honorable representante Faustino Asprilla.
- ¡Ah! ¡Qué boleta! Casi que no se calla este man y me deja hablar. Ahora sí: yo creo que el proyecto para hacerme una estatua está muy bien, pero que no se les olvide hacerle bien el 'paquete'.

Qué desgracia. El Congreso no necesita otro gañán con facilidad de palabra y de gatillo y un gusto desmedido por los caballos. Ojalá se quede de héroe futbolero.

El otro payasín es Hernández Bonnet. Hace años, cuando presentaba Día a Día, ese nefasto magazín mañanero, este señor empezó a perder por completo mi respeto (aunque comparado con Agmeth Escaf, Hernández no era ridículo). Eso, sumado a las proverbiales embarradas, los atropellos al castellano y los tecnicismos innecesarios en las transmisiones de fútbol (mal del oficio, no sólo de él), lo han puesto ante mis ojos como alguien intrascendente. Ahora quiere ser senador. Está empeñado en perder el respeto de todo el país, incluso de los pocos que aún le creen como periodista deportivo. Y para completar el monumental error, se va a lanzar por el Partido Conservador. Otro godo más, qué alegría. Ahora sí que menos me gusta el señor Hernández. Ojalá no pasara, pero como el colombiano suele votar con todo menos con el cerebro, seguro gana por salir en televisión y por su aspecto de gordito bonachón. Señor Hernández: recapacite y vuelva a sus partidos 'climáticamente accidentados' donde puede hablar basura con el profesor Alfaro.

De la farándula también está Nicolás Montero, el actor. El tipo me cae bien y además es antropólogo, así que no es ninguna bestia. Preferiría que no se mandara a esa vaina infame, pero no tengo nada particular en contra de él.

¿Y qué me dicen de los engendros uribistas ADN y el PIN? Partidos de garaje para recibir a políticos de dudosa procedencia pero que antes de estar en la cárcel pueden votar los proyectos gubernamentales, como alguna vez les pidió el muy correcto presidente Uribe. Si este es el esfuerzo por sanear la política colombiana, estamos jodidos. Y no olvidemos los nombres mensos que tienen: ADN y PIN. Eso suena a conversación de colegiales. ¿Se acuerdan de la gaseosa de Condorito? Así es, se llamaba Pin. Tenía un lindo eslógan: tome Pin y haga pun. Ahora que lo pienso, eso le puede estar pasando a Colombia con el dichoso partido.

Y el Polo Democrático, derritiéndose como sus hermanos Norte y Sur. Samuel Moreno está enterrando todo lo ganado por Lucho Garzón. 'Sammy' será muy querido y todo, pero qué petardo de alcalde. El Polo está jodido. No sólo por el Alcalde bogotano: también con el candidato a la presidencia, Gustavo Petro. Se dice de izquierda pero ayudó a elegir a un Procurador hincha furibundo de Torquemada. Desde hace un tiempo viene en unos coqueteos con el uribismo que nada bueno pueden traer. Poco a poco se suma a la ola del patriotismo irreflexivo y orate. Payaso: está muy claro que no voy a votar por él.

Ay con los padres de la patria: más harían pintándose la cara y ayudando a vender almuerzos.

martes 12 de enero de 2010

Here we go again

Reportando sintonía en este nuevo año. Hoy desde aquí, mañana desde cualquier potrero.

No estaba muerto, andaba de parranda. Luego de la parranda me enfermé y en el colmo de la buena suerte, amanecí enfermo el primero de enero. Espero que los agüeros no sean ciertos, porque si no este año va ser una cagada.

Y bueno, por aquí seguiremos, porque temas es lo que da este país del Paraco Corazón. Por no hablar de lo absurdo de la existencia cotidiana. Pero al realidad colombiana es abrumadora y da excusas para escribir todo el tiempo, por lo que se hace con facilidad a las entradas de este chuzo. Nomás comenzando el año ya soltaron a los militares de los falsos positivos. Huele a impunidad por esos lados.

Seguiremos porque las secciones de farándula siguen. Cualquiera sabe que ahí existe una fuente inagotable de gazapos, atentados contra el idioma, pleonasmos y repeticiones de expresiones. Me seguiré indignando mientras sigan mandando a Ana Katalina Torres a cubrir el Festival de Música de Cartagena. Y quiero ver la deliciosa pronunciación del inglés que tiene Cristina Hurtado. Y hay que ver a la nueva presentadora de farándula, novia del ministro de agricultura. Qué cosas, ¿no?

Aquí seguimos porque continúan las telenovelas de narcos. En vacaciones las suspendieron, pero menos mal ya volvieron. Los colombianos nos estábamos quedando sin héroes para idolatrar y nuestros niños se estaban quedando con su formación de traquetos y pandilleros incompleta. Dios no lo quiera lleguen a los 18 años sin saber decir carraspanda. Además, qué bonito ver un personaje tan bien construido como el Capo: un traqueto que habla como un personaje de Calderón de la Barca. Muy realista.

Y la reelección. Si el Presidente sigue, ¿por qué no yo?

Retomaré el ritmo de transmisión de sandeces. Vamos a ver cómo resulta este 2010.