viernes 26 de febrero de 2010

Hay que ser varón para ver un debate godo.

Esperando un fallo negativo frente al referendo por parte de la Corte Constitucional, hoy abordamos dos eventos políticos que marcaron la semana de nuestra circense política: la pelea de Uribe con Chávez y el debate godo del domingo en el Canal Caracol (que anoche tuvo otro round en City Tv).

Empecemos con el altercado de los chabacanes mandatarios de Colombia y Venezuela. En la Cumbre de Río realizada en Cancún, Uribe y Chávez tuvieron un acalorada discusión cuando Uribe reclamó por el embargo venezolano a las exportaciones colombianas. Dicen los que presenciaron el hecho que Uribe le dijo a Chávez "sea varón", pues Chávez quería irse sin discutir. Chávez respondió con un "vete al carajo". Como que casi se van a las manos. Una vez más la personalidad de gamín pendenciero de los dos presidentes ha quedado demostrada.

Buena pelea hubiera sido: 'Kid' Macaco por Venezuela frente a Sugar 'Chalán' Robinson por Colombia. La pelea del siglo. Tal vez si se cogen a trompadas hacen catarsis y dejan la pendejada. Yo propondría un duelo a mano limpia en el puente internacional Simón Bolívar.

En todo caso, en el incidente faltaron ingredientes para afianzar la condición de gamines de los presidentes y para darle cara de lo que realmente fue: una pelea de gañanes, una riña de bar. Uribe, que es muy macho, debió haberle dicho "el que toca mano, toca cara", "a la salida nos vemos" o "cruce esta línea y su mamá lo llora". Así sí se arma la pelea como debe ser. Una pelea en la que, es necesario decirlo, el macaco tendría la ventaja física. No obstante, habría que recordarle a Chávez que "todo chiquito es alevoso". Y este además es marrullero. El combate podría ser muy nivelado a pesar de la diferencia de pesos, pues Chávez es peso completo de la Federación Internacional de Dictadores Pugilistas, mientras que Uribe es un peso medio, aunque con grandes ambiciones y todo un Estado de Opinión detrás para alcanzar el peso completo.

Por lo menos de todo esto salió una iniciativa para iniciar un diálogo entre los dos países, pero con la locura esquizoide de Chávez y el carácter "cargado de tigre" de Uribe nunca se sabe. Lo mejor es que Chávez le haga caso a Uribe y "sea varón", y que Uribe le haga caso a Chávez y se "vaya al carajo". Problema solucionado.


En cuanto a los debates godos, lo primero a decir es que el Partido Conservador está tan mal, pero tan mal, que el candiato más sobresaliente fue José Galat; un hombre que hace parecer a José Obdulio Gaviria una persona progresista. Las ideas cavernarias de Galat lo certifican como un verdadero godo; y cómo no lo va a ser si alzaba a Miguel Antonio Caro cuando el ideólogo conservador era apenas un bebé de brazos. Viendo los debates le dan ganas a uno de entrar en la Galatmanía: es que ese aire a retablo barroco, ese olor a sahumerio y hoguera inquisitorial, esa cara de perverso inquisidor, ese verbo luminoso y el hablar dicharachero de viejo verde. Así cualquiera se ve tentado a votar por él. En fin, y con todo cariño para este polluelo laureanista de antaño, estas líneas:

José Galat
viejito sabroso
luz preclara
del desmadre godo.

Hablemos ahora de Andrés Felipe "El AIS" Arias. Se dice precandidato conservador, pero le hace más campaña al referendo que a sí mismo. Notoria es su estrategia (no hay que ser politólogo para notarlo) de parecer, sonar y actuar como Uribe. Habla con el mismo tono y dice las mismas cosas, repitiendo "firmeza" veinte veces por minuto y terrorismo otras cuantas. No es más que un peón pusilánime, aunque no por eso menos peligroso. Ya se sabía que era un corrupto de miedo, pero con lo de Agro Ingreso Seguro lo demostró con creces. Jamás votaría por ese tipo.

Y ahora, además, ha demostrado pertenecer a ese grupo de personas que no abren un libro a ni a patadas, pero no dudan en citar escritores y filósofos para sonar más sabios e inteligentes. No obstante, a Uribito le salió el tiro por la culata; cuando estaba hablando de las acusaciones de Daniel Coronell sobre las irregularidades de financiamiento en su campaña, Arias creyó citar a "Goethe, el poeta" al decir: "si los perros ladran es señal de que avanzamos". Resulta y pasa que esa es una frase del Quijote. Algo confundido el robatierras. En su infinita sabiduría no sabe ni quién dijo qué. Sólo faltó decir: como dijo Werther en el Fausto, "elemental, mi querido Sancho".

Los demás candidatos no dan mucho: a Leyva no lo veo ni de presidente de una junta de acción comunal; Martha Lucía Ramírez habla y habla y no dice nada, más allá de repetir como lora "que el país recuerde que yo fui la ministra de defensa que implementó la seguridad democrática"; y Noemí, una mujer a la que ya no se le puede creer ni la risa de lo voltearepas que ha sido, y cuyas propuestas son de una candorosa ingenuidad y buscan colgarse del aprecio de la candidata por Uribe y el deseo de continuar lo que el Presidente ha hecho. No se saca un candidato de esa consulta.

Veremos cómo se pone el panorama con la decisión de la Corte sobre el referendo. Ojalá sea negativa, sería motivo de celebración, aunque ya no se sabe que puedan hacer los energúmenos que adoran al mesías del Ubérrimo.


P.D. ¿Cómo será un golpe de Estado de Opinión?

jueves 18 de febrero de 2010

Diatriba en dos tiempos.

Las narconovelas:

No se puede negar la realidad ni la historia: Colombia es un país consumido y sacudido por el narcotráfico. La cultura traqueta tiene anegado a este país. Para donde se mire, ya sea en el supermercado o en la discoteca, se ve a un traqueto o a alguien que asumió esa estética nefasta.

Pero lo de las telenovelas ya es otra historia. Es apenas obvio que se cuenten esas historias, ya sea en películas, libros o telenovelas, porque es algo que padecemos todos los días. Sin embargo, es increíblemente fastidioso que tanto Caracol como RCN consideren que son las únicas historias dignas para hacer una producción televisiva. Todas las noches hay que aguantar más de lo mismo. Es el colmo de la creatividad.

Y no contentos con inundar la pantalla de prepagos y traquetos, los convierten en héroes. Con la excusa de humanizar a los personajes, poco a poco los van rodeando de un halo trágico que los sustenta y los justifica; los hacen parecer juguetes del destino, cuya única salida fue dedicarse a traficar con droga (es evidente que la precaria situación social es un aliciente, pero no es la única razón. La adicción a la plata fácil es el quid del asunto). Pobrecitos. Y noche tras noche se erigen como héroes del pueblo, hombres y mujeres que nos representan y personifican el querer ser del colombiano promedio. Desde la televisión potencian esa cultura mafiosa que tanto daño nos ha hecho; un país donde al drogadicto se le mira con desprecio pero al que trafica con la droga le dicen patrón.

Por lo menos fueran buenas las telenovelas. Ni siquiera eso. Tanto con El Capo como con Las muñecas de la mafia me sucedió lo mismo: no fue sino ver una parte del primer capítulo para pasar el canal a toda velocidad. Si por lo menos fueran buenas producciones, pues hasta se entendería. Pero son malas con ganas. Amparo Grisales da risa. Y yo no sé cuál es el super papel que le ven a Marlon Moreno. Cualquiera habla acento paisa pujado, se viste de negro, habla solo y mira por la ventana fingiendo disparar a enemigos imaginarios. Además, el señor Moreno parece estar especializándose en papeles de matón y traqueto. Está como encasillado el hombre.

Completando, para variar un poquito, en RCN estrenaron Rosario Tijeras y en Caracol van a dar El Cartel II. Eso es a lo que yo llamo diversidad y creatividad. Una vez más, hay que agradecer la existencia de la televisión por cable.

Puede que la televisión no sea para educar, como dijo un actor para defender la narconovela. No obstante, tampoco para ser tan monotemática. Y mal actuada. Y mal escrita.

Sólo falta que El Capo también se lance al congreso y quedamos listos. O Gustavo Bolívar, en su defecto.

La saga Crepúsculo:

Estoy hasta la gorra con los vampiros emos. Qué desastre esa vaina. Bram Stoker debería jalarle las patas a Stephanie Meyer. Esta señora inició una tendencia que ha hecho de los vampiros seres pusilánimes y sosos, adolescentes depresivos y patéticos cuyo mayor dilema existencial es dejarse el peinado bien hecho; lo que lleva a la pregunta de cómo harán para peinarse si los vampiros no se reflejan en los espejos. Claro que si los vampiros meyerianos pueden salir de día como si nada, pues seguramente también podrán verse en el espejo.

Atrás quedó la figura del vampiro melancólico y trágico que carga sus años a cuestas como un peso casi insoportable, cuyos últimos exponentes bien pueden ser los personajes de Anne Rice. Ahora parecen criaturas cuyo único interés es demostrar sus habilidades especiales corriendo por el bosque y trepando árboles como si fueran micos que han consumido anfetaminas. Adolescentes presumiendo superpoderes, que constante contemplan el horizonte y detienen carros mientras miran fijamente a los ojos de la dama en cuestión. Pa-té-ti-co.

Nada que ver con Drácula, vampiro por excelencia y quintaesencia de lo que realmente deben ser estas criaturas; seres de la noche (Drácula podía salir de día, pero sus poderes disminuían) que aunque poderosos, sufrían la carga de la eternidad; seres, además, de profunda sensualidad lasciva, no de amores adolescentes pendejos donde el muchacho piensa una y mil formas de declararse a la muchacha. Drácula seduce y toma lo que quiere, no ahorra para peluches y escribe melosas cartas de amor, o se pone a llorar porque su condición lo aleja de la hembra mortal en la que ha puesto los ojos: la convierte o algo hace, pero no se queda lamentándose en actitud cortavenas.

Torturante ver la detestable debacle de los vampiros por culpa de la señora Meyer. ¿Qué vendrá ahora? ¿Un spa para vampiros? ¿Gimnasios donde puedan aprender a presumir sus poderes? ¿Profilaxis y blanqueamiento para los colmillos? ¿Cremas para la resplandeciente y 'neónica' blancura de los cutis vampirescos? Cualquier cosa se puede esperar de Stephanie Meyer con estos vampiros emos/metrosexuales sin cojones.

Algo más: si uno es un vampiro con cientos de años, ¿por qué carajos sigue yendo al colegio? ¿No debería saber ya todo lo que allí se aprende? Al parecer, estos 'vampiros' no sólo son emos y patéticos (valga la redundancia), sino que son tremendamente brutos e ignorantes.


viernes 12 de febrero de 2010

Nuestro circo electoral

Se acercan las elecciones y el circo ha empezado su desfile. No sólo por la lista nefasta de personajillos faranduleros que han decidido emprender camino en la política (¡Nerú, por al amor de Dios!), sino por los políticos que cada día se superan a sí mismos en sandeces, falta de dignidad, ridiculez y cinismo. Hay que fijarse en las campañas para ver cómo la política colombiana hace parecer al Circo del Sol un espectáculo de variedades de medio peso.

- José Galat, un hombre que hace parecer a José Obdulio un hombre de ideas moderadas y progresitas, y que probablemente se comió el calentado de la Última Cena, se proclama a sí mismo como el candidato de la renovación (!!!)

- Dice el eslógan del Partido de la U que "Retroceder no es una opción". Sin embargo, todos sabemos que un giro en U es para devolverse.

- Entre los que se aprovechan de la popularidad del Presidente, son épicos Roy Barreras y Uribito. El primero haciendo uso de una frase cuasi futbolera, "de frente con el Presidente," y unas vallas en las que aparece con una cara que, por lo menos a mí, me inspira todo menos confianza. Igual, por ese lagarto no votaría ni por el hijuemadre. El otro es Andrés Felipe Arias, que desde siempre ha sido la copia del Presidente y quiere ser como él cuando sea grande. Su campaña se basa en afirmar que él es "el del Presidente". Pero hasta ahora Uribe no ha proclamado tal cosa. Y si lo hace, pues sería una razón más para no votar por don AIS. Les digo que Uribito es peligroso, es un hampón de miedo. Desde ese punto de vista, sí es el del Presidente.

- Aura Cristina Geithner es "el bizcocho del Congreso" (!!!)

- ¿Alguien puede creerle a una mujer que cambia de partido como de ropa interior? Por supuesto estamos hablando de Noemí Sanín.

- A mí la opción del Partido Verde me parece buena, pero que Lucho deje de estar diciendo pichurria a toda hora.

- El ADN se jodió: le negaron la personería jurídica. Tal vez encontraron que además de adenina, citosina, timina y guanina, tenía paraquina. Los políticos del este partido se fueron para el PIN (Tome PIN y haga ¡pun!). Muchos tienen su largo historial de corruptos y otros son familiares de parapolíticos. O las dos cosas. Si esta es la nueva política...

- De Martha Lucía Ramírez no hablamos. Ella ya habla lo suficiente.

Ustedes habrán visto estas cosas y muchas más. Yo sólo digo que esto va de mal en peor. Eso sí, en el camino se encuentra mucho de qué reírse.


P.D.
Hablando de circos: Yo sé que Chávez es un payaso, pero me preocupa más que Uribe es como muy parecido a un maestro de ceremonias.