martes 24 de agosto de 2010

Suéltela que no da leche

"Suéltela que eso no da leche", decía uno al compañero de equipo que no soltaba el balón en un partido de fútbol, apreciando más de la cuenta su habilidad futbolística. Invariablemente, la acción terminaba en la pérdida del balón por parte del pelmazo.

Bueno, pues un fenómeno similar sucede con la televisión colombiana: buscan sacarle el jugo a una idea hasta no poder más. El último y vergonzoso ejemplo es el del Corresponsal de los comerciales mundialistas de Davivienda. Debido al éxito que tuvo este personaje entre la audiencia, los genios de Caracol tuvieron la ocurrencia de ponerlo a presentar NP&, el programa humorístico de los domingos, reemplazando a la carísmatica marioneta que presentaba antes, Severo Copete. Los resultados son desastrosos; del gracioso personaje lleno de vicisitudes en Sudáfrica quedó un guiñapo cuya única gracia es el nombre: Larry Quintero (Larry King, a la colombiana). Todo derivó en una serie de movimientos y rimas sin sentido que no arrancan ni una ligera mueca de sonrisa. Se tiraron el personaje, maldita sea. No es lo mismo un libretista de Caracol que un publicista de Leo Burnett, y un personaje hecho para cortos y contundentes 'spots' no es para un programa de televisión.

Así ha sido con series de televisión y telenovelas: si son bien recibidas por el público, se alargan hasta los límites de lo ridículo. Recuerdo el caso de Betty la Fea, extendida y extendida: famoso que venía a Colombia, famoso que salía en la telenovela; que si la volvían bonita o no; que si quedaba con el jefe o no, se amaban y se odiaban. A Betty sólo le faltó ser secretaria de Tirofijo en el Caguán.

Parece que tuvieran miedo de no poder volver a crear algo exitoso y por eso alargan lo que medio da resultado. Bueno, parecen ser conscientes de sus incapacidades creativas, porque ya sea extendiendo la serie o haciendo una nueva que básicamente es lo mismo que la vieja (todas las telenovelas tipo 'culebrón', por ejemplo), se dedican a remachar sobre los mismo modelos. Y ahí está la televisión que tenemos.

Pronostico el pronto regreso de Severo Copete. Y al señor que personifica a Larry Quintero le tocará quedarse con su banda. Qué hacemos si la marioneta tiene más gracia.


P.D. A Dios gracias por el internet, el cable y el satélite. O a quienes se inventaron todo eso, más bien.

lunes 16 de agosto de 2010

Impresiones

Sobre la bomba en Caracol:

Este país avanzó tanto que volvimos a la época de los sicarios y los carros-bomba. Se presentó un atentado en la, se supone, ciudad más blindada de Colombia contra este tipo de ataques. Y fue en un edificio donde funcionan, no sólo oficinas muy importantes, sino nada más y nada menos que Caracol Radio. Por supuesto, se respondió con el extenso cubrimiento noticioso que buscaban los terroristas.

El gobierno fue bastante prudente a la hora de endilgar culpas, excepto por Rodrigo Rivera y Felipe Muñoz, que de inmediato atribuyeron el atentado a las Farc, al mejor estilo del gobierno Uribe. Sin embargo, el ataque es lo suficientemente extraño como para creer tan fácilmente que fueron las Farc. No parecen sus métodos, usualmente sangrientos. Todo parece indicar que fue la ultraderecha colombiana, descontenta con las primeras iniciativas del gobierno Santos, al que ingenuamente creyeron el heredero perfecto de Uribe. Y de comprobarse que así fue, pues estamos muy jodidos. Se probaría que ya la guerrilla (gracias al gobierno Uribe, eso no puede negarse) no es la peor amenaza de este país, sino la ultraderecha, solapada, rabiosa y violenta. ¿Vientos de golpe de Estado?

Sobre el concepto del Dane contra el matrimonio gay:

Qué emoción, qué orgullo patrio: vivimos en un país donde el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) no sustenta sus posiciones con cifras. Así es: a pesar de que es un departamento de ESTADÍSTICA, el Dane sustentó su concepto en contra del matrimonio de parejas del mismo sexo con citas de la Biblia. Edad Media de lujo, la nuestra. Ojalá la Corte Constitucional se les ría en la cara de su concepto. De lo contrario, se demostrará que la Biblia es la principal fuente de jurisprudencia en Colombia. Tal vez eso puedan demostrarlo con cifras.

¿Qué sigue? ¿Una zarza ardiendo que difunde las cifras de desempleo o de pobreza?

Y bueno, no olvidemos que la Iglesia también está en contra del matrimonio gay. Por lo menos hasta que los curas se puedan casar.

martes 10 de agosto de 2010

Salido el capataz, llega el patrón.

Por fin se acabó el gobierno Uribe. Ocho años de un gobierno de amores y odios, que nos deja un país polarizado. Eso sí, no se puede negar que es un país más seguro: hay que agradecer el hecho de poder viajar por Colombia a través de sus seguras carreteras, pero lo atraquen a uno a cuatrocientos metros de la puerta de la casa (como me sucedió a mí). Y yo ni siquiera tengo finca en Anapoima.

Gracias a Uribe, también, por atraer esa gran cantidad de inversión extranjera, pródiga en capitales golondrina. Gracias por el crecimiento económico enorme, que nunca se vio en los sectores más pobres de la sociedad colombiana, a no ser por el asistencialismo insostenible de Familias en Acción. Gracias por reventar el sistema de salud afiliando a millones al régimen subsidiado sin pensar en quién paga, y por mostrarnos que servicio de calidad es dar acetaminofén a todo el mundo. Gracias por entronizar a una caterva de incompetentes y corruptos, como Andrés Uriel y Uribito. Gracias por enriquecer a empresarios honestos como William Vélez y los Nule, sin olvidar a sus tiernos vástagos, Tomás y Jerónimo, que en ocho años amasaron una fortuna que a cualquier otro mortal le hubiera tomado media vida amasar. Gracias por mostrarnos que Estado y gobierno son la misma cosa, y que éste no tiene obligación con los ciudadanos, sino que todo son dádivas del Presidente, entregadas en esa gira extendida de campaña conocida como consejos comunales. Gracias por enseñarnos que el lenguaje de la concordia y la negociación es de pusilánimes y apátridas, y que sólo son válidos los gritos, las descalificaciones y los despliegues de hombría frente a quien disiente de nosotros. Gracias por las metáforas finqueras y ridículas. Gracias por creer que la diplomacia se trata de obligar a todos los países del mundo a pensar lo que aquí se piensa y gobernar a nuestro modo. Gracias por mostrarnos que hay muertos de primera categoría y muertos de segunda, porque cuando la guerrilla mata es gravísimo, pero cuando lo hacen los paramilitares o el Ejército no lo es. Gracias, en fin, por mostrarnos que usted, señor Uribe, no es nada más que la expresión del alma oscura de Colombia, y que llegó al poder porque nuestro pueblo rezandero y violento lo necesitaba.

Pero bueno, se nos fue el mejor Presidente de la historia. El capataz de esa gran finca que es Colombia. Sin embargo, volvieron los dueños. Dejaron encargada la propiedad ocho años, y aunque el capataz les cumplió la labor, decidieron que era hora de volver a sus dominios y apersonarse de los negocios. Llegó Juan Manuel Santos. Llegó el patrón

Personalmente, no soy muy optimista respecto del gobierno que comienza. Sin embargo, no deja de ser refrescante un cambio en el estilo, la búsqueda de nuevos caminos. Quién sabe, a lo mejor las élites hasta hagan un gobierno decente. Lo dudo, porque rara vez, o tal vez nunca, lo han hecho. Pero por lo menos ya no va a tocar soportar discursos sobre gallinitas y huevitos. Eso sí, se nos vino la era del gagueo democrático: Santos encuentra imposible decir más de tres palabras de corrido.

Volvió el gobierno del club, el paño inglés, los palos de golf, el whisky caro y el 'ala, carachas'. Un gobierno que va a tener todo El Tiempo del mundo para tener éxito y un Planeta lleno de oportunidades. Un gobierno que, al contrario de lo que piensa todo el mundo, quiere marcar diferencias con el anterior. Ahí está el discurso de posesión de Santos, lleno de varillazos a los riñones de Uribe: la corrupción, el mal manejo de la diplomacia, la búsqueda de la paz, la relación con las Cortes, la pobreza. En fin: señaló todas las fallas del gobierno de la seguridad democrática. Y no olvidemos los nombramientos de ministros: una clara cachetada al rostro de Uribe. Restrepo en la cartera de agricultura, por ejemplo: eso fue decirle a Uribe y a Uribito "su gestión fue una porquería. Nosotros sí lo vamos a hacer bien".

Vamos a ver cómo nos va. Ojalá no muy mal. Empiezan los años no de Uribe III, sino de Pastrana II.


domingo 1 de agosto de 2010

Viernes de academia.

Nunca he sido bueno para estudiar los viernes, mucho menos por la tarde. Toda la carrera esquivé los cursos que daban un viernes luego de medio día: sólo ví uno, porque era obligatorio y no había más opción. Fue horrible. Tres torturantes horas cada tarde de viernes por un semestre, con uno de los profesores más aburridores de la vida, que además se las daba de francés. Salía uno disparado por una cerveza: no había otra opción.

El caso es que después de el mediodía del viernes mi capacidad de concentración y aprendizaje disminuye con cada hora que pasa. Y, teniendo en cuenta que mi concentración es como la de Forrest Gump, pues se podrán imaginar. Con todo y eso, el viernes pasado fui a la Luis Ángel Arango a una sesión del congreso colombiano de historia. Unos amigos tenían ponencia en una de las mesas, así que fui a darles mi apoyo moral. Pensé en llevar una pancarta, pero me pareció excesivo. Aguanté nueve ponencias haciendo un esfuerzo consciente de concentración, aunque por momentos me falló el intento y mi mente divagó por vastas lejanías. Pero se logró atender la mayoría del tiempo y poner cuidado a la pilera de mis amigos. Esa platica de la universidad no se perdió, definitivamente.

Luego venía la sesión de clausura. Nos evadimos porque la sed apremiaba. Eso es lo bueno de los eventos académicos de viernes: están hechos para terminar en juerga. Y en este viernes coincidían las juergas: beber a la salida del congreso, unas compañeras lanzaban la primera edición de su revista de historia y otro compañero celebraba su grado. Entonces se fue por polas al Chorro de Quevedo, luego a un bar a beber vino en el lanzamiento y después al Goce Pagano a saludar a mi compañero graduando. No participé en la Media Maratón, pero hice una maratón ebria por La Candelaria. Pero ahí no terminó la vaina. Terminamos en casa de mi compañero bebiendo hasta la mañana del sábado, con la tradicional cantada de rancheras a la madrugada por la que siempre me da. Se comprueba una vez más que la academia el viernes es una excusa para terminar bebiendo.

Conclusiones de la jornada:

- Los congresos que finalizan con bebida son mejores.
- Los historiadores siemrpe tenemos de que hablar.
- Bailar salsa es un completísimo hit.
- Siempre es bueno tener un compañero con casa donde finalizar la parranda.
- Bohemio de afición es la mejor ranchera del cochino mundo.
- Hay que moderar la bebida y el trasnocho: yo, que no podía dormirme en los buses, me volví a quedar dormido y me pasé. Además, en los cabeceos del sueño me golpeé con la manija de la ventanilla y casi me rompo la crisma. Tengo que dejar de ser tan idiota.

Aquí les dejo los enlaces de los proyectos de mis compañeros, gente muy inteligente y con iniciativa. No como uno.

Revista Historik
De ti habla la historia.