martes, 26 de abril de 2011

De morenazis y bodas reales

La realidad, no importa cuánto se la piense o se intente teorizarla y organizarla, está llena de despropósitos y vesania. Aún más en este platanal, donde es posible que hayan neonazis y la gente se levante a las tres de la mañana a ver la boda de un renombrado parásito real

No es nada nuevo que los morenazis colombianos se reúnan a celebrar el natalicio de Hitler. Sin embargo, no deja de sorprender, de inquietar y de causar risa su parafernalia. Colombianos, mestizos como nadie, jugando a ser arios. Ellos, que en la Alemania nazi hubieran ido a parar a un campo de concentración en un santiamén. Ser nazi es una canallada y una idiotez; serlo en Colombia es todavía más idiota. Un caso más que demuestra la estupidez infinita de nuestra especie.

Para completar, los morenazis no sólo afrentan a la inteligencia de la humanidad, sino al público que disfruta de las bebidas alcohólicas: se toman el vino con hielo, por el amor de Dios.

Y el viernes se casa el príncipe Guillermo. Todos sabemos que tal evento es de sustancial importancia para nuestro país. De ello depende el aumento del PIB colombiano. Y es nuestra única oportunidad de soñar con príncipes y princesas, esa gente tan útil y necesaria en el mundo contemporáneo. Aunque de eso no habría necesidad, porque al fin y al cabo aquí tenemos nuestra realeza: Víctor Carranza, el zar de las esmeraldas, y Enilce López, la reina del chance. Representantes fieles y excelsos de nuestro espíritu nacional.

Pero los pueblos aman a sus reyes, así sean como el rey Juan Carlos que sólo sirve para entregar una copa para que un torpe Sergio Ramos la tire debajo del bus. Y este pueblo rodeado de platanales y palma de cera quiere soñar con la realeza y ver el cuento de hadas trasmitido en vivo y en directo. Así sea a las tres de la mañana. Soñar no cuesta nada y es bien sabido que llegar tarde a trabajar o a estudiar es siempre un placer para un colombiano.

Bien por los medios de comunicación y el esfuerzo para transmitir tan magno evento. Después de todo, aquí no está pasando nada que amerite más atención.

2 comentarios:

Don Coco dijo...

De esas cosas bellas que nos hace tan "auténticos"

Mafe dijo...

Los morenazis dan risa y dan lástima... viendo el video de Semana no pude aguantar la carcajada.
Si fueran viejitos alemanes, hasta de pronto: Vaya y venga, fueron cegados desde chiquitos. Pero una patota de HUITOTOS que se juran arios?? que verguenza.

De la boda real, no creo que me levante a verla, de la misma manera que no me despeluqué para ver la final de La Copa del Rey, total, son un par de espectáculos que ni me van ni me vienen. Pero que después vea las fotos para sentarme a criticar de la misma manera que ví el video de la copa vuelta arepa debajo del bus?? muy seguramente...