martes, 1 de diciembre de 2015

El pasado

Rusia y Turquía se miran de reojo y los soldados se preparan. Como si el sultán y el zar todavía caminaran por la Tierra.

Una Siria ensangrentada se cae a pedazos, atrapada entre los energúmenos que creen estar haciendo la labor de su dios, un dictador despiadado, pueblos que buscan salvar su vida y su libertad y las potencias del mundo que buscan asegurar su beneficio, el mismo que quisieron asegurar cuando repartieron esa parte del mundo entre ellas. Como si el Sykes-Picot se firmara una y otra vez.

Unos atentados en París exacerban el odio y el mundo vuelve a creer que las civilizaciones están hechas para chocar y no para convivir. La estupidez y la ignorancia se disfrazan de dignidad y justicia. Como si fuera 1914. Como si los reyes llamaran de nuevo a las cruzadas.

Leemos el periódico y nos asalta el recuerdo de Faulkner: "El pasado nunca muere. Ni siquiera es pasado".

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